Curiosidades

Las manías más curiosas de los jugadores de tenis



Manías más curiosas tenistas
Nadal colocando las botellas en el Australia Open | Foto: eurosport.es

Algunos lo pueden llamar cábalas, otros tics, también se lo han mencionado como supersticiones, de lo que si no hay dudas es que estos pequeños rituales forman parte del tenis como se lo conoce. Grandes campeones los han hecho y hasta los jugadores contemporáneos también los realizan.

Las grandes figuras en la actualidad

Probablemente el caso de Rafael Nadal es de los más fáciles de notar, hasta para un espectador neutral del tenis. Su rutina antes de realizar el saque consiste en: acomodarse el pantalón, tocarse alguno de los hombros (a veces los dos), acomodarse el pelo atrás de sus orejas, tocarse la nariz y picar la pelota. Barre un poco la línea de fondo con su pie, en caso de jugar en polvo de ladrillo. Otro ritual muy conocido es el de dejar minuciosamente dos botellas, una al lado de la otra, de pie frente a su banco. “Jugamos un montón de partidos durante la temporada, sentimos presión y buscamos rutinas que nos hagan sentir más cómodos” había declarado Nadal en 2015.

Representando al lado femenino aparece Maria Sharapova.  La rusa, entre punto y punto, no pisa los flejes, acomoda el encordado de espaldas a la cancha, da la vuelta y unos pequeños saltos antes de jugar el punto. Además antes de su saque, no se olvida de acomodarse el pelo y dar botes suaves a la pelota.

Por otro lado, Serena Williams, la segunda más ganadora de Grand Slams en la historia, suele utilizar las mismas medias durante todo un torneo y llevar sandalias de ducha en el bolso. A tal nivel llega su obsesión que, a veces, atribuye su derrota al no cumplimiento de su rutina.

Novak Djokovic, de vez en cuando, imita a sus colegas en las canchas. John Isner se pasa las pelotas entre las piernas justo antes de sacar. El mayor campeón masculino de Grand Slams, Roger Federer, no sólo lleva ocho raquetas en su bolso, sino que en el calentamiento tiene que realizar la misma cantidad de aces antes de iniciar el partido.

“La barba mágica” de Borg

Un jugador muy conocido por sus rituales era Björn Borg. “No me afeitaba durante los torneos. En los partidos me palpaba la cinta del pelo entre punto y punto, pellizcaba las cuerdas y golpeaba la raqueta contra las zapatillas. Eran pequeños rituales que me ayudaban a dejar la mente en blanco y estar pendiente únicamente del juego” dijo el sueco tiempo atrás. Desde 1976 hasta 1980, en cada Wimbledon que jugó, se dejó la barba y usó la misma camiseta de marca Fila; los ganó todos en esos cinco años, logrando el récord, que comparte con Federer, de más Wimbledon ganados consecutivamente en la era abierta.

Nastase: un gato negro y dos italianos

En “the Clare Balding Show”, Ilie Nastase recordó una anécdota de su carrera: “Yo sabía que los italianos eran muy supersticiosos respecto a los gatos negros. Unas semanas atrás, estábamos en Montecarlo yendo a un restaurante. En el camino hacia allá, en una fila de tres autos, el de delante de todo frena, quien era italiano, frena y explica que en Italia cuando un gato negro aparece frente al coche, hay que dar la vuelta”.

“Cuando comenzó el Roland Garros, nos enfrentamos ante Adriano Panatta y Paolo Bertolucci, dos italianos, en la primera ronda. Entonces le dije a Mabrouk, el encargado de los vestuarios, que le pagaría 500 francos si conseguía un gato negro. Primero trajo uno gris, pero después de pagarle otros 500 obtuvo uno negro. Al salir a la cancha el gato estaba adentro de mi bolso. Luego, antes de que comience al partido, le dije al umpire que tenía un problema con mi raqueta, entonces fui, abrí mi bolso y el gato salió y corrió directo hacia Pannata, quien no pudo meter ninguna bola en la cancha”. Ese partido lo ganó Nastase, con su pareja Bob Hewitt, por 6-2 y 6-4.

 

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