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Thiem: «No tengo ventaja por haber sido campeón»

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Thiem posa con el título en el US Open | Foto: usopen.org

Dominic Thiem considera el US Open uno de sus torneos preferidos y cita a Nueva York como una de sus ciudades favoritas. Este año el austriaco, uno de los jugadores más admirados en La Gran Manzana, siente una ilusión especial por regresar a Flushing Meadows. Tras perderse la edición de 2021 por una lesión de muñeca, Thiem regresa al torneo por primera vez como campeón del US Open.

Cuadro del torneo

Dos años atrás, Thiem alcanzó el esplendor de su carrera. En su cuarta final de Grand Slam, el austriaco remontó a Alexander Zverev por 2-6, 4-6, 6-4, 6-3, 7-6(6) para levantar el trofeo en Nueva York. También superó a Daniil Medvedev en tres mangas en las semifinales y era el No. 3 del Pepperstone ATP Rankings. Posteriormente en la temporada, Thiem superó a Novak Djokovic y Rafael Nadal para llegar a pelear el trofeo de las Nitto ATP Finals.

Sin embargo, los últimos 14 meses han sido complicados para Dominic. En junio de 2021, Thiem sufrió una lesión de muñeca mientras competía en Mallorca que le mantuvo fuera de la competición durante nueve meses.

Los aficionados están acostumbrados a ver a Thiem dominando a sus rivales con un físico juego de fondo, coronado por unos golpes durísimos para consumar su ataque. Sin embargo, en la temporada 2022 ha necesitado tiempo para recuperar su mejor nivel. Aunque ha mostrado destellos de su calidad, el mejor resultado de Dominic fueron las semifinales alcanzadas en Gstaad.

Es un camino que exige perseverancia, una virtud que Thiem ha exhibido en numerosas ocasiones durante su carrera. Su rendimiento en Flushing Meadows es un buen ejemplo. Simplemente hay que recordar su actuación en Nueva York dos años atrás.

Thiem perdió ante Filip Krajinovic 2-6, 1-6 su primer partido en el Western & Southern Open, celebrado durante esa temporada en Flushing Meadows.

Thiem se sacudió la decepción de esa derrota y alcanzó la final del US Open entregando apenas una manga. El 13 de septiembre de 2020 se levantó como cualquier otro día. Tras haber perdido sus tres primeras finales de Grand Slam, Thiem volvía a tener la oportunidad de alcanzar la gloria.

De inmediato, una gran oportunidad de alcanzar un sueño se estaba escapando. Zverev se situó con una ventaja de 6-2, 6-4 en el Arthur Ashe Stadium, sin aficionados en las gradas debido a la pandemia de Covid-19. Lo último que Thiem iba a hacer ante Zverev era bajar los brazos, sin importar el marcador que tuviese que afrontar.

Thiem necesitaba ganar tres sets consecutivos para firmar la mayor victoria de su carrera. Logró asegurar una rotura en la tercera manga y mantuvo esa ventaja, dando el primer paso en su remontada. Su entrenador, Nicolás Massú, recuerda cómo ese instante cambió el rumbo del partido.

Thiem aprovechó el impulso y se lanzó con fuerza en el cuarto set. Un partido vibrante estaba lejos de encontrar el freno al llegar a la manga definitiva. Zverev llegó a sacar para ganar el torneo con 5-3, antes de que Thiem se recuperase hasta servir para tomar el trofeo con 6-5. Ninguno de ellos aprovechó ese momento. Y Massú no podía mantenerse en su asiento en casi ningún punto.

Pese a dejar escapar una ventaja de 6/4 en el tiebreak definitivo, Thiem ganó una batalla memorable. El austriaco se dejó caer sobre su espalda cuando Zverev mandó su último revés al pasillo de dobles.

Fue un ejemplo de que todo es posible si no te rindes. Por ello, pese a haber vivido 14 meses complicados, Thiem está emocionado por recuperar su mejor nivel e incluso mejorarlo.

En una entrevista para ATPtour.com el austríaco ha hablado sobre el triunfo del US Open 2020 y el calvario que ha pasado debido a una lesión de muñeca.

El triunfo en el US Open del 2020

«Es un hito que siempre estará ahí. Siempre es especial y siempre será especial estar aquí, es algo que me hace muy feliz. 

El marcador fue devastador. Fue complicado. Normalmente, cuando pierdes te marchas a otro lugar. Reseteas tu cabeza, pero en esa ocasión todo siguió exactamente igual. Recuerdo que me tomé uno o dos días libres. Obviamente había una burbuja así que estuve en el hotel, viendo algo de televisión, buscando cualquier cosa para distraerme.

Recuerdo esa mañana perfectamente. Fue una mañana normal. El calentamiento fue muy bueno con mi entrenador Nico Massú. Tenía grandes sensaciones. No era tan distinto a las otras tres finales de Grand Slam que había jugado. Lo complicado llegó al comenzar el partido. De repente, me sentía increíblemente nervioso, muy tenso.

Intenté calmarme y decirme a mí mismo: ‘Si no me relajo, si no me suelto, voy a perder. Era la última oportunidad que tenía para soltar la mejor, jugar más agresivo, competir a mayor velocidad.

Creo que eso lo cambió todo para mí. Quizá cuando estas dos sets abajo, miras el partido y empiezas a pensar lo lejos que estás. Cuando logras la rotura y estás cerca de ganar el tercer set, de colocarte dos sets a uno, no ves las cosas tan lejanas. Si ganas el tercer set, tienes una oportunidad.

Tuve esa sensación: ‘Quizá es mi oportunidad de ganar un Grand Slam’. Por eso fue un partido tenso para ambos. Estaba más nervioso en el inicio y Zverev salió jugando a un mejor nivel. Entonces, elevé mi nivel y Sascha empezó a tensarse cuando estaba cerca de la victoria. Al final, la diferencia la marcaron un par de puntos. A veces esos dos puntos caen de tu lado y en otras ocasiones se marchan para tu rival. Lo positivo para mí fue que, en esta ocasión, cayeron de mi lado».

La lesión de muñeca

«La lección que he aprendido es que siempre hay luz al final del túnel, incluso cuando piensas que no la hay. Hay esperanza cuando las cosas son duras, cuando hay mucho dolor o cuando no parece haber opción de avanzar. He tenido esta sensación muchas veces, sobre todo al inicio de la lesión de muñeca. Tras un tiempo, siempre hay una opción de mirar hacia delante.

Ver esas pequeñas cosas positivas es muy importante. Y no solamente en el tenis o en el deporte, también en la vida».

La edición del US Open del 2022

«Al mismo tiempo, el deporte avanza a toda velocidad y todos salen hambrientos cada día. No tendré ninguna ventaja por haber sido campeón«.