Jóvenes promesas

Nishesh Basavareddy: El niño prodigio y las lesiones

Nishesh Basavareddy niño prodigio
Nishesh Basavareddy niño prodigio durante un partido | Foto: Roland Garros

Nishesh Basavareddy este fin de semana se consagró campeón del Banana Bowl. Con 16 años pasó por tres cirugías de rodillas y es una de las grandes promesas del tenis estadounidense.

Nishesh nació en Newport Beach en 2005, sus padres son oriundos del sur de la India y se mudaron a California en 1999. A los ocho años se mudó a Indiana junto a su familia y siguen viviendo ahí desde entonces.

Ya desde muy chico, junto a su hermano, empezaron a jugar al tenis en un club local. En 2013 comenzó su andadura a nivel competitivo en el Little Mo, un torneo nacional. En 2017 fue finalista del prestigioso Orange Bowl en la categoría Sub-12, cayendo ante el británico Lennon Roark Jones. La semana previa había alcanzado las semifinales del Eddie Herr, tropezando ante el chino Jerry Shang.

Pesadillas con las lesiones

En 2018 tras su impresionante campaña la temporada anterior, se rompió el menisco y estuvo afuera de las canchas más de 15 meses. En 2016 había tenido también una lesión en la rodilla que lo alejó de las pistas casi nueve meses. El joven de Indiana regresó bien de la lesión y en 2019 fue Campeón Nacional en pistas de arcilla U14 de la USTA, Campeón del Mundo U14 con Estados Unidos en Prostejov terminando invicto y también se coronaría en el Orange Bowl en la categoría Sub-14. A nivel ITF Junior esa temporada ganó su primer título en el J5 Basseterre -sobre hard-. Siguiendo con las lesiones, nuevamente se rompió el menisco en 2021 -lo operaron a fines de mayo- y eso lo dejó muchos meses afuera de la competencia.

Gira sudamericana de ensueño

Volvió con todo en 2022. Cuartos de final en San José y tercera ronda en Barranquilla, ambos torneos sobre cemento. Volvió a USA y sacó su primer punto ATP en el M25 Weston, derrotando a Sebastian Sec por un aplastante 6-0 6-1. Viajó hacia Brasil para disputar la clasificación del J1 Porto Alegre sobre arcilla y se llevó el certamen dejando un solo set en ocho partidos. Como si esto fuera poco, la semana siguiente levantaría el trofeo también en el mítico Banana Bowl -superó a Bor Artnak en la final- y se convirtió en el séptimo tenista norteamericano en ganar el torneo. El primero desde Ulises Blanch en 2016.

Definitivamente fueron las dos mejores semanas de mi vida» declaró Basavareddy a la ITF. Esta semana se ubica entre los 25 mejores juniors del mundo y tiene los objetivos muy claros: jugar todos los Grand Slams juveniles en 2022, graduarse e ir a la Universidad -está comprometido verbalmente con Stanford-. Un claro ejemplo de perseverancia el de Nishesh Basavareddy con 16 años. Pese a todos los palos en la rueda sigue intentando cumplir su sueño.