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Novak Djokovic tuvo que trabajar más de la cuenta para anotarse en la segunda ronda de Wimbledon. El serbio hizo uso de sus cualidades en el césped y derrotó en cuatro sets al francés Alexandre Muller.
Djokovic pone su sello en la Catedral
El siete veces campeón, Novak Djokovic, comenzaba una nueva travesía en Wimbledon luego de su buen desempeño en Roland Garros. El serbio, ganador de 24 Grand Slams, aterrizaba en Londres después de caer en las semifinales del Abierto de Francia, donde fue superado en tres sets por Jannik Sinner. Sin preparación previa, Nole desembocó en el All England Club como finalista de la última edición, donde cayó ante un imponente Carlos Alcaraz. El camino de Djokovic en la hierba británica empezaba con Alexandre Muller, tenista francés que venía de perder en las primeras rondas de Halle y Mallorca. Se enfrentaron en el US Open 2023, partido que se llevó el serbio con un abultado marcador.
El balcánico brinda su mejor tenis
En los primeros intercambios del duelo, Nole intentó controlar el ritmo desde el resto, lo que le permitió generar bolas de quiebre, pero el francés supo resolver la situación. En su primer turno de saque, el serbio mostró sus capacidades para resolver con total jerarquía. Luego, en el tercer game, Djokovic se afirmó en la línea de base y dirigió el compás con tirios limpios, llegando al quiebre tras un error de Muller. Por consiguiente, Novak subrayó su habilidad para controlar las velocidades y puso el marcador 3-1 a su favor. Aferrado a sus condiciones tenísticas, el serbio siguió apretando con tiros profundos y desestabilizó al francés para imponer otro quiebre.
Con una auténtica facilidad para dominar los puntos, Nole se desenvolvió una vez más en su juego de servicio, aumentando la diferencia en el score. Repleto de confianza, Djokovic mantuvo el nivel durante el trayecto y superó ampliamente a Muller con un 6-1 intratable.
Muller aprovecha su oportunidad en el tiebreak
La segunda manga arrancó con un Djokovic insistente, generando profundidad con sus tiros para incomodar a su oponente, aunque no logró romperle el servicio. El calor empezaba a pasar factura en el cuerpo del serbio, quien intentaba ganar los puntos sin exigirse tanto. Muller trataba de sacar ventaja con su versatilidad, pero Novak utilizaba su sabiduría para prevalecer en el marcador. Posteriormente, el balcánico forzó puntos adicionales y fabricó una chance de break, pero el francés encontró la forma de escapar. En el octavo game, Djokovic volvió a ejercer presión desde el resto, produciendo múltiples oportunidades de quiebre que fueron eludidas por su adversario.
Muller aguantaba la embestida del serbio, quien construía bolas de ruptura con facilidad, pero no podía ajustar sus ejecuciones cuando más lo requería. Los números permanecieron nivelados y los tenistas desembocaron en un desempate, donde el francés supo prevalecer y contraatacó para quedarse con el segundo set.
Novak restaura su tenis y se pone en ventaja
El tercer asalto se llevó a cabo con el estadio cubierto, lo cual podía influir en el pique de la pelota, generando que se deslice con más velocidad. Esto podía ser un problema para Djokovic, quien no estaba en sus mejores condiciones físicas y sufría en los intercambios intensos. Sin embargo, en el quinto juego, Novak logró hacerse fuerte en la devolución y se apoderó de un quiebre, producto de una doble falta del francés. Acto seguido, el serbio respondió bien en su turno de saque para validar la ruptura. Djokovic hizo valer sus golpes una vez más y apretó con su revés, facturando un nuevo break para después ganar el tercer set con un amplio 6-2.
Djokovic acude a su experiencia para concretar el triunfo
El cuarto capítulo trajo algunos inconvenientes para Nole, quien debió lidiar con las demandas impuestas por Muller y levantó dos bolas de quiebre. Pese a las dificultades iniciales, el serbio sacó a relucir sus dotes en el retorno, produciendo chances de ruptura y concretando la ventaja con un revés profundo que no pudo devolver el francés. Luego, Muller supo incomodar desde el resto, forzando puntos extras, aunque se encontró con una notable respuesta de Djokovic. El revés de Novak sacaba chispas y rompía cualquier defensa del francés. El ex número uno del mundo forjó un tenis sin fisuras, descomponiendo el juego de su rival y marcando otro quiebre para sellar la victoria con otro 6-2.
