Crónicas

Medvedev reacciona a tiempo y logra remontar a Sinner en Marsella

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Medvedev saluda al público tras su triunfo | Foto: @atptour

El ruso estuvo cerca de abandonar por segunda vez consecutiva un torneo a las primeras de cambio, pero logró reaccionar de manera brillante ante el italiano Jannik Sinner (1-6 6-1 y 6-2), la joven promesa ATP del país transalpino, para acceder a los cuartos de final del ATP 250 de Marsella, ronda en la que se verá las caras con el local Gilles Simon.

Un segundo traspiés consecutivo, tras el de Rotterdam de la semana pasada, hubiera dejado a Daniil Medvedev sumido en las dudas. Pero, afortunadamente para él, la quinta mejor raqueta del mundo reaccionó a tiempo en su primer compromiso en el torneo de Marsella, de categoría ATP 250 y que se disputa sobre superficie dura bajo techo.

El ruso se medía por vez primera en su carrera a la gran perla italiana, el joven de 18 años Jannik Sinner, que en estos momentos ocupa el puesto 68 del ránking mundial, y a punto estuvo este de agravar la crisis de juego del primer cabeza de serie del cuadro. Finalmente y en un partido en el que mostró dos caras totalmente diferentes, Medvedev amarró el triunfo en tres mangas (1-6 6-1 y 6-2) después de comenzar fatal para terminar arrasando.

Sinner comienza como un ciclón

Con un juego directo pero al mismo tiempo imprimiendo una tremenda aceleración y rapidez de piernas en cada uno de sus golpes y movimientos, el italiano pasó por encima del ruso en un primer set de vértigo. En apenas 24 minutos, Sinner mostró su desparpajo para endosar un contundente 6-1 a un Medvedev que no entendía absolutamente nada. Ya es habitual ver al ruso despotricar con insistencia hacia su cuerpo técnico cada vez que no le salen las cosas sobre la pista. Y hoy no fue para nada una excepción.

En cada ocasión en la que cedía un punto, que resultó ser la mayoría de las veces en este primer parcial, Medvedev se abría de brazos gesticulando ostensiblemente hacia donde se encontraba su entrenador, Gilles Cervara. En vez de utilizar ese enfado de forma positiva para meterse en el partido, le ocurrió todo lo contrario. Tras comenzar ya con el pie cambiado con un 3-0 en contra, Medvedev volvió a ceder su servicio en el sexto juego para poner en bandeja el set a un Sinner implacable que lo sentenció en menos de media hora (6-1).

Uno de los problemas del ruso se encontraba en su agujero con el servicio, con un pobre 44% de puntos ganados con primer saque. Se da la circunstancia de que, en este primer set, el número cinco del mundo se acabó llevando más puntos con el segundo, un 55%.

Medvedev se tranquiliza y nivela la balanza

Dejar de quejarse y aceptar las cosas tal como vienen, así de sencillo. Eso es exactamente lo que aplicó Medvedev para salir, al menos momentáneamente, del atolladero mental en el que se había metido el solito. Todo comenzó con el servicio, que en el segundo set sí le funcionó como nos tiene acostumbrados. A partir de ahí, el ruso olvidó sus quejas y comenzó a hacer lo mejor sabe: neutralizar a su rival a base de defensas numantinas desde el fondo de pista. Así llegó su primer break del partido, lo que le permitió abrir una pequeña rendija en el, hasta ese momento, infranqueable nivel de Sinner.

Sólo era un 3-1 en contra pero para el italiano resultó mucho más. A Sinner le costó mucho recuperarse del primer revés que sufría en el encuentro y, como resultado, Medvedev le devolvió el 6-1 de la primera manga en prácticamente el mismo tiempo, 25 minutos.

El muro ruso contiene a Sinner

Parece increíble cómo puede cambiar tanto un sólo jugador en un mismo partido. Pero esa es la ventaja que tienen los fueras de serie como Daniil Medvedev. La cabeza del ruso hizo click en aquel 3-1 del segundo set y, desde ese momento hasta el final, no hubo partido. El ruso continúo con esa buena dinámica y anuló completamente a su joven rival en el comienzo del tercero, con un parcial de 4-0 de salida con el que sentenció de manera definitiva el choque.

Durante el primer set, a Sinner le bastaba con uno o dos tiros para provocar el error de Medvedev pero en los dos siguientes, éste puso en marcha su excelente juego defensivo y al final, acabó siendo el italiano el que no aguantó el alto ritmo impuesto por el primer cabeza de serie del cuadro, que terminó con grandes sensaciones, 6-2 en el último parcial, un choque que puede ser un punto de inflexión para volver a recuperar su mejor nivel. En cuartos de final se medirá al francés Gilles Simon, otro de los jugadores con mejor recuperación del circuito. Se avecina batalla y de las duras mañana en Marsella.

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