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ATP Montecarlo 1981: El torneo que no tuvo campeón

ATP Montecarlo 1981: El torneo que no tuvo campeón
Un partido en el ATP Montecarlo | Foto: Realis

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¿Qué ocurrió en el ATP Montecarlo de 1981? Una edición histórico y que por motivos concretos terminó sin final, por lo que no tuvo campeón.

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Algo básico no solo del tenis, sino de cualquier competencia, es que en cada evento debe haber un ganador. Quizás, en determinadas circunstancias, como pueden ser unos Juegos Olímpicos, puede haber hasta más de uno. Pero esto no fue así en el torneo de Montecarlo en 1981, uno de los cotejos con más historia de este deporte tuvo una edición en la que no hubo campeón.

¿Qué pasó en Montecarlo 1981?

Cuando uno repasa los ganadores del torneo con sede en Mónaco, ve que desde 1968 hasta la fecha, siempre hubo un campeón (menos en 2020, por la pandemia). Pero entre 1980 y 1982 hay un lugar vacío en esa lista, y no es precisamente porque no se haya llevado a cabo el certamen.

Si bien hubo lluvias durante la semana, el torneo pudo cumplir con todos los partidos que debían disputarse, hasta el día sábado donde ya la situación se complicó un poco más. El argentino Guillermo Vilas, pudo ganar su encuentro sobre Adriano Panatta, pero la segunda semifinal no llegó a terminarse. Ya el domingo, Jimmy Connors sí pudo ganarle al húngaro Taroczy, pero la final que en la previa estaba estipulada para ese día, ya había sido pospuesta para el lunes. Según lo previsto, aquel 20 de abril de 1981 se sabría quien sería el campeón de aquella edición de Monte Carlo. Campeón al que se sigue esperando.

Dicho y hecho, el partido comenzó ese lunes, pero cuando el marcador indicaba 5-5 y 15-0 para Vilas, comenzó una lluvia que no pararía en todo el día en el principado. Lógicamente, la primera opción fue disputarla al día siguiente, el martes, a la cuál el argentino aceptó, pero fue el estadounidense quien dijo que no podía porque ya tenía un vuelo programado a su país, donde comenzaba una nueva gira. Hubo una segunda alternativa, que era jugarla el 7 de junio, el día de la final de Roland-Garros, pero que tampoco se llevó a cabo porque ambos jugadores llegaron hasta la segunda semana en París.

De esta forma, la decimocuarta edición del torneo jamás terminó y los dos jugadores fueron considerados subcampeones. Sin dudas, una de las historias más peculiares en la historia de los grandes torneos del tenis mundial.

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