Crónicas Masters 1000

Un pasional Isner consigue su primer Masters 1000 en el Miami Open

Isner posa con el título del Miami Open
Isner posa con el título del Miami Open | Foto: @miamiopen

El americano logró ante su público el título más importante de su carrera. Isner se impuso en la final a Alexander Zverev (6-7 (4), 6-4, 6-4) tras una final de gran intensidad. La conexión entre el jugador y la grada fue creciendo según pasaban los juegos para acabar con una gran celebración.

El sol lucía sobre la pista de Crandon Park en su última edición. Isner estaba dispuesto a romper la maldición de finales perdidas en Masters 1000, sabiendo que estaba ante la gran oportunidad de conseguir el título más importante de su carrera. Zverev por su parte volvía a una final sabiendo el gran impulso que le podía suponer conseguir un triunfo en el segundo Masters 1000 de la temporada.

Los nervios se notaron en los primeros seis juegos del encuentro. Ambos notaban la presión de estar en una final y ninguno empezó con seguridad en su servicio. En el primer juego el alemán tuvo que levantar dos bolas de break para el americano. Zverev tenía la estrategia clara, poner bolas en juego y dejar la iniciativa al americano. Jugando al contraataque encontró mejores golpes y algunos errores del gigante de Carolina del Norte. Luego la oportunidad pasó para `Sascha´ que se encontró con una bola de rotura que tampoco pudo aprovechar. En el sexto llegaron otras dos nuevas oportunidades para el estadounidense pero corrió la misma fortuna que las veces anteriores.

A partir del sexto juego se dieron un respiro y empezaron a ganar sus juegos con menos problemas. Así llegaron al tie break. Todo igualado en la final del Miami Open. Isner consiguió un mini break que le dejaba con dos servicios para ponerse con bolas de set. Dos errores y una doble falta de Isner le dejaban en bandeja al alemán el primer parcial. Alexander no falló y se llevó la primera manga tras salvar cinco bolas de break.

Todo cambió en el segundo set. Isner pareció salir bajo de ánimo y su rival ganaba los primeros con facilidad, cediendo pocos puntos. El americano seguía vivo gracias a su servicio y podía mantener igualado el casillero en la segunda manga. El momento clave llegó en el noveno juego. Con 40-30 Zverev cometió una doble falta que dio alas al jugador local. Tras un error del alemán llegaba la sexta oportunidad de break para Isner. Esta vez con incertidumbre ya que actuó el ojo de halcón, la bola tocó línea y cayó la rotura deseada por el estadounidense. Cerrar no iba a ser fácil, Isner tuvo que levantar dos bolas de break, una de ellas tras un gran rally. Al final sufriendo logró llevarse la segunda manga y meter al público al partido.

Isner sacando en la final del Miami Open 2018
Isner sacando en la final del Miami Open 2018 | Foto: @miamiopen

Un tercer set sobresaliente

Isner empezó el set definitivo con otra mentalidad. Su objetivo era meter bolas en juego y poder atacar con su derecha. El americano estaba dispuesto a correr y sufrir para llevarse el título más importante de su carrera. Los cuatro primeros juegos cayeron para los sacadores sin problemas. En el quinto game llegó la gran oportunidad de Isner que se encontró con 0-40. El alemán demostró su madurez con tan solo 20 años, jugando tranquilo y pudiendo levantar las tres oportunidades. Por si fuera poco tuvo otra cuarta oportunidad pero tampoco encontró el premio. Al final el juego cayó para Zverev que seguía por delante en el marcador pasando la presión al otro lado.

El servicio seguía manteniendo con vida al americano que cada vez se le notaba más cansado. Zverev estaba nervioso, cometiendo errores no forzados que se le iban largos de la pista. Con 4-4 iguales el alemán jugó uno de los peores juegos. Con 15-40 Zverev falló una derecha desde el fondo de la pista que dejaba con servicio al jugador local para ganar su primer Masters 1000. El alemán que había aguantado todo el partido rompió la raqueta y el juez de silla le cantó el primer warning. Isner con su mejor arma el servicio, sentenció un partido que le otorga el título más importante de su carrera, en casa, ante su público, en el Miami Open.

 

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