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Frente a un estadio completamente rendido a sus pies, Jannik Sinner mostró sangre fría, tenis de campeón y una mentalidad indestructible para levantar el único ATP 1000 que faltaba en su vitrina.
| Jugador | Set 1 | Set 2 | Sets |
|---|---|---|---|
| J. Sinner ✓ | 6 | 6 | 2 |
| C. Ruud | 4 | 4 | 0 |
El Foro Itálico cae a los pies de Jannik Sinner
Después de dos semanas repletas de emociones en el Foro Itálico, Jannik Sinner y Casper Ruud quedaban cara a cara en la final del Internazionali BNL d’Italia. El italiano, número uno del mundo y finalista de la edición pasada, llegaba envuelto en un presente arrollador: acumulaba 28 victorias consecutivas, cinco Masters 1000 seguidos y acababa de superar una durísima semifinal ante Daniil Medvedev disputada en dos jornadas. Además, buscaba conquistar el único Masters que aún faltaba en su vitrina.
Del otro lado esperaba Ruud, que regresó a su mejor versión sobre tierra batida y alcanzó por primera vez la final en Roma tras aplastar a Luciano Darderi. Aunque el noruego atravesaba una gran semana, los antecedentes favorecían claramente a Sinner, ganador de los cuatro cruces previos sin perder sets.
El italiano despliega su repertorio para tomar la delantera
En un estadio colmado de fanáticos, Casper Ruud hizo los honores y abrió la contienda con un turno de servicio perfecto. El noruego trasladó esa precisión a su primer juego de devolución, variando alturas y cambiando el ritmo para firmar un quiebre temprano. Lejos de acusar el golpe, Sinner ajustó sus herramientas en el tercer game, tomando el control en los intercambios de fondo, y recuperó el break a través de un revés paralelo. El desarrollo se equiparó rápidamente tras la reacción del jugador italiano, quien no conseguía dominar como en otros encuentros.
Con una derecha filosa, el escandinavo se lanzaba al ataque con decisión, abriendo la cancha para desarmar a su oponente. Pese a las demandas que impuso su rival, el número uno del mundo encontró soluciones al resto y confió en su drop shot para capitalizar un quiebre esencial. Acto seguido, Sinner se mostró sólido en su juego de servicio y no le dio opciones a Ruud, adueñándose del primer set por 6-4.
Sinner no pierde el enfoque y se consagra en Roma
La historia del segundo capítulo arrancó con un Jannik Sinner mucho más suelto en el fondo. El tenista de San Candido se desenvolvió con jerarquía en la devolución y generó amplitud en cada ataque para hacerse con un quiebre rápido. Sin fisuras en su turno de saque, el italiano confirmó la diferencia con autoridad. Ruud necesitaba urgente meterse en el partido, pero del otro lado de la red se encontraba el mejor de todos. Sinner estaba decidido a sentenciar el duelo en dos asaltos y no concedía oportunidades.
Recién en el octavo game, el noruego pudo incomodar al número uno del mundo y dispuso de una chance de quiebre, pero no logró descifrar el servicio del italiano. Finalmente, Sinner mostró toda su categoría para liquidar el partido con otro 6-4 y conquistar el Masters 1000 que faltaba en su vitrina.
