Opinión WTA

Maria Sakkari y la esperanza del tenis femenino en Grecia



Sakkari Bencic WTA San Petesburgo 2020
Sakkari golpea una derecha en el WTA San Petesburgo | Foto: @wta

Sakkari es una luchadora dentro de la pista. La griega se ha ido consolidando en los últimos años en el circuito femenino y este 2020 quiere dar el salto definitivo en busca de nuevos retos. Repasamos como ha sido la llegada a la élite del tenis femenino de la helena que con Tsitsipas tiene a un país a sus espaldas.

El salto del 2017

Allá por 2017, una joven jugadora griega se encontraba en el puesto número 82 de la WTA. Se trataba de Maria Sakkari, y aún no había explotado del todo. A sus 22 años, aún no había encontrado esa regularidad necesaria. Pero en esa semana en China, todo cambió, y fue un punto de inflexión. Comenzó desde la qualy, y en segunda ronda, se cargó a toda una Caroline Wozniacki. Empezaba a demostrar su talento. Pero lo mejor estaba aún por llegar.

En cuartos, derrotaría a Alizé Cornet, en un partido muy suyo. Sólida desde el fondo, y determinante con su gran derecha, un golpe muy característico en ella. Su solidez de fondo fue comprobada esa semana, y aunque cayó ante la campeona del torneo, la francesa Caroline Garcia, el juego fue muy bueno. Eso la metió de lleno en el top 50, y la dio derecho a sumar más torneos WTA, en donde comenzó a labrarse su futuro tenístico.

La consolidación y el primer título

El 2018 fue un buen año, en el cual no desentonó. Se fue consolidando en el circuito WTA, y cuajando grandes torneos, en Roma, derrotando a Karolina Pliskova. Demostró su buen tenis sobre la tierra batida, superficie la cual es donde mejor se ha desenvuelto en el pasado, aunque no rinde nada mal sobre pista dura, ni sobre indoor.

Ya 2019 fue el año de su consolidación entre las raquetas de la WTA. Fue el año donde consiguió su primer título, en Rabat, sobre tierra batida. Poco después, haría semifinales en Roma, cayendo ante Karolina Pliskova, a la cual había derrotado en 2018.

Durante el resto del año, fue dando pasos hacia adelante en su tenis, adentrándose en el top 30. Su juego eléctrico y vistoso, y su carácter guerrero, natural de la escuela helena, cautivaron al circuito y a los espectadores. Consiguió su olaza para el Masters B de Zhuhai, aunque finalmente acabó renunciando a jugarlo. Es una tenista muy alegre fuera de pista, y tiene buena relación con Vekic o Bencic. Tiene mucha personalidad, y eso la hace luchar siempre todos los puntos.

Grecia sueña con el 2020

Este año ha empezado fuerte. En San Petesburgo hizo semifinales, cayendo ante otra de las sensaciones de la temporada, la kazaja Rybakina. Demostrando su tenis eléctrico, de contraataque con esa derecha letal que la da muchos puntos. Quizás en ocasiones la falte mejorar en el aspecto mental, pero el primer paso está dado. Veremos de dónde es capaz esta joya procedente de Grecia, la cual tiene buena amistad con Stefanos Tsitsipas, y eso en Grecia lo han visto como un motivo de felicidad, el hecho de que dos tenistas, un hombre y una mujer, hagan creer al país heleno.

Sakkari aún no ha llegado al nivel de Tsitsipas. Pero la llegada está hecha. Ahora, lo que venga es bienvenido por este país heleno, que sueña con tener a un nuevo campeón de Grand Slam. La warrior helena ha llegado para quedarse, y quién sabe hasta dónde llegará su techo. Pasitos en la dirección correcta, los cuales ya los ha dado. Lo que venga, bienvenido será para la nación helena, la cual ha descubierto a una mujer bajita, pero aguerrida. Su nombre, María Sakkari.

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