Estadísticas

El resto mucho más allá de la línea de fondo de Medvedev en Londres



estadísticas medvedev resto londres
Medvedev durante un partido en las pasadas Nitto ATP Finals 2020 | Foto: nittoatpfinals.com

Un profundo análisis de ATP Infosys sobre la posición al resto durante las Nitto ATP Finals en el período 2018-2020 revela una clara tendencia a restar cada vez más lejos del fondo de pista, una de las señas de identidad del vigente campeón este año, Daniil Medvedev.

A lo largo de los años, el mantra del tenista tradicional se había caracterizado por restar más atrás de la línea de fondo en los primeros servicios de los rivales y hacerlo más dentro en los segundos. A tenor de lo sucedido durante los últimos tres años en las Nitto ATP Finals de Londres, esa tendencia ha dado un giro de 180º.

Medvedev, el que más lejos resta

Uno de los exponentes del resto en posiciones muy retrasadas con respecto al fondo de pista es Daniil Medvedev. El ruso, reciente ganador de la última Copa de Maestros disputada en suelo británico, ostenta el récord del resto más profundo a un primer servicio en los 44 encuentros que se disputaron con tecnología ojo de halcón en las Masters Cup de 2018 a 2020. Fue en su primer partido de este año ante el alemán Alexander Zverev, donde llegó a restar el potente primer servicio del germano a una distancia de 5,51 metros con respecto a la línea de fondo.

Aparte de esta, Medvedev posee los cinco registros más profundos a la hora de restar un primer servicio, siempre ateniéndonos al último trienio de la Copa de Maestros, con una media de entre 4,51 y 5,51 metros por detrás de la línea. Para dejar clara la gran diferencia que existe entre el ruso y el resto de jugadores que han disputado este torneo en las últimas tres ediciones, basta con señalar que la media de estos últimos fue de 1,9 metros por detrás de la línea, muy lejos de los registros del moscovita.

Ninguno de ellos jamás ha logrado, de media, restar un primer servicio de sus rivales dentro de la línea de fondo. El que más se acercó fue Roger Federer, que promedió 22 centímetros por detrás de la línea de fondo en sus restos al primer servicio del japonés de Kei Nishikori en 2018. La diferencia entre el promedio de Federer y Medvedev, 5,29 metros, supone un fiel reflejo de los estilos antagónicos de uno y otro a la hora de restar.

Más restos en posiciones cada vez más retrasadas

Tanto con primero como con segundo servicio, la tendencia es cada vez más clara: restar lo más lejos posible del fondo de pista. En 2018, primer año en la que se comenzaron a medir estas estadísticas, el punto de contacto del resto al primer servicio detrás de la línea fue de 1,51 metros. Un año después subió a los 1,73 metros, mientras que este año alcanzó los 2,55 metros. Con respecto al segundo servicio, lógicamente, la distancia media se reduce, pero aún así, ha ido aumentando progresivamente año tras año (2018: 1,41, 2019: 1,25 y 2020: 1,43 metros).

En 2018, un jugador restó dentro del fondo de pista un segundo servicio un 50% de las veces (15/30). Esa cantidad se redujo a ocho de 30 en 2019 y este año a solamente seis. Estos datos demuestran el cambio de panorama en la devolución. Ahora, la estrategia de la mayoría de jugadores es completamente opuesta, retrasar su posición aunque sea con segundo saque del rival. Otro claro ejemplo de esto es el encuentro de semifinales de este año en Londres, que midió a Medvedev frente al español Rafael Nadal y donde ambos jugadores restaron desde una posición más lejana el segundo saque con respecto al primero.

Medvedev

Vs primer servicio de Nadal: 3,15 metros

Vs segundo servicio de Nadal: 3,85 metros

Nadal

Vs primer servicio de Medvedev: 3,58 metros

Vs segundo servicio de Medvedev: 4,13 metros

No sólo el ruso prefiere restar atrás los primeros saques de los rivales. También en el segundo servicio ostenta cuatro de las siete posiciones más lejanas de devolución. Sin embargo, aquí el líder es el austríaco Dominic Thiem, que llegó a restar el segundo servicio de Zverev en 2019 a 5,33 metros del fondo de pista. Lo realmente singular en el número tres del mundo es que también es el primero en el polo opuesto, es decir, el que más dentro restó un segundo saque de un rival, en este caso Federer en 2019, a 1,19 metros de la línea.

 

Facebook

Translate