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Sloane Stephens, una carrera con adversidades y victorias



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Sloane Stephens celebra un punto | Foto: wtatennis.com

En 2013, el mundo conocía a quien prometía ser una nueva estrella del deporte, Stephens. Una joven estadounidense de 19 años alcanzaba su mejor actuación en campeonatos de Grand Slam tras vencer en los cuartos de final del Australian Open a Serena Williams: Sloane Stephens hacía su ingreso en el circuito más exigente del tenis mundial. 

Los comienzos

Stephens, nacida el 20 de marzo de 1993 en Florida, Estados Unidos, comenzó su recorrido en el mundo del tenis a los nueve años de edad por iniciativa de su madre. En 2007 se estrenó en el deporte como profesional jugando sus primeros torneos dentro del circuito ITF. Tras un corto período, al año siguiente intentaría dar el salto al circuito WTA, en donde buscaría su primera clasificación en el cuadro principal de Miami. Al mismo tiempo, en 2008, ganaba su primer título ITF en dobles.

Ingreso en la élite del tenis

En el año 2011 llegaría su irrupción en el Top 100 del ranking WTA, consiguiendo su mejor resultado en torneos grandes al acceder a la tercera ronda del Abierto de los Estados Unidos. Se convertía así, con 18 años, en la jugadora más joven en cerrar el año dentro de las cien mejores tenistas del mundo.

Con el paso de las temporadas, Stephens comenzaba a posicionarse como una de las tenistas con más proyección del momento, superando cada vez más rondas dentro de eventos WTA y de Grand Slam, mientras, de manera consecuente, escalaba puestos en el ranking. Sin embargo, la gran irrupción se produjo a comienzos de la temporada 2013.

Australian Open 2013

Su campaña en Melbourne Park aquella temporada comenzó frente a Simona Halep. Hasta su llegada a la cuarta ronda, en la que se midió con Bojana Jovanovski, la estadounidense no cedería parciales. Pero el desafío mayor llegaría en los cuartos de final: Serena Williams, tercera favorita del evento y siete veces campeona en Australia, esperaba en esa instancia que había atravesado tantas veces en su carrera. Del otro lado, la joven promesa que comenzaba a sonar en los medios como una de las estrellas ascendentes del tenis femenino mundial.

La Rod Laver Arena fue testigo de un momento bisagra en la carrera de Stephens. La joven de 19 años lograba acceder a las semifinales del Australian Open tras vencer a una de las leyendas más grandes del deporte por 3-6; 7-5 y 6-4 en dos horas y 17 minutos de juego. De aquella forma, la tenista oriunda de Plantation se transformaba en la primera adolescente estadounidense en alcanzar las semifinales de un Grand Slam desde que Serena Williams lo hiciera en el US Open 2001.

Finalmente, el paso de Sloane en el torneo sería frenado por la Nro. 1 del mundo en aquel entonces y eventual campeona en Australia, Victoria Azarenka. Sin embargo, las miradas públicas ya estaban avisadas sobre el surgimiento de una nueva promesa norteamericana.

Lesiones y primer título WTA

En 2014, con la atención puesta sobre la joven que deslumbró en Australia (semifinales) y Wimbledon (cuartos de final) durante la temporada pasada, la situación comenzaría a fluctuar. Una lesión en la muñeca izquierda le impediría continuar por su camino ascendente e incluso la llevaría a abandonar competiciones.

Pese a ello, en 2015, las señales dentro de las pistas volverían a ser positivas. Aquella temporada conseguiría su primer título WTA en Washington tras derrotar en la final a Anastasia Pavlyuchenkova. Así comenzaría a vislumbrarse parte de lo que sería una de sus mejores etapas en la competencia hasta el momento.

Títulos, caída en el ranking y resurgimiento

En 2016 conseguiría hacerse poseedora de tres nuevos trofeos (Auckland, Acapulco y Charleston) pero el fantasma de las dolencias físicas volvió a aparecer en su carrera. Debido a una lesión en su pie tuvo que bajarse del US Open y abandonar la gira por lo que restaba de la temporada. La situación se complicó hasta el punto del alejamiento del circuito durante 11 meses.

En su vuelta a la competencia, necesitó poco más de dos meses para lograr lo que sería, en sus palabras, una verdadera hazaña: Sloane Stephens se coronaba campeona del US Open 2017, luego de haber ingresado al cuadro con ranking protegido y derrotando en el camino hacia la gloria a difíciles contrincantes, entre ellas las preclasificadas Cibulkova, Goerges, Sevastova y Venus Williams.

“Cuando me operaron, no pensaba que estaría cerca de ganar un título de Grand Slam, ni siquiera pensé que estaría cerca del Top 100”, declaraba Stephens luego de vencer en la final a su compatriota Madison Keys por 6-3; 6-0. Así, la jugadora de 24 años se convertía en la cuarta tenista afroamericana en coronarse campeona del Abierto de los Estados Unidos luego de Althea Gibson, Serena y Venus Williams.

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