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Luego del título obtenido por Jannik Sinner en Wimbledon, sus entrenadores Simone Vagnozzi y Darren Cahill hablaron sobre la recuperación emocional que el italiano transitó después de la enorme frustración padecida en París.
Vagnozzi y Cahill elogian la preparación ejemplar de Sinner para ganar Wimbledon
De Jannik Sinner se conoce hace un buen tiempo el gran nivel de tenis que es capaz de demostrar. Eso no es nada nuevo. Lo que no se sabía, o tal vez no había tenido la oportunidad de exhibir era la capacidad de recuperación ante escenarios emocionalmente adversos. Y en Wimbledon tenía probablemente uno de los desafíos más importantes de su carrera: debería lidiar con la obligación de ser campeón apenas cinco semanas después de vivir la enorme frustración de perder en Roland Garros.
La de París no había sido una derrota más. Era una de esas que, en muchos casos, marcan carreras. Para la mayoría de los tenistas tener una gran chance así y no poder aprovecharla deja secuelas. Pero el italiano, como el fuera de serie que es, lograría cambiar rápidamente la página y llevarse por primera vez el título en el All England tras superar a Carlos Alcaraz en un partido en el que demostró toda su valía.
Tenis y carácter. Fueron esas las credenciales que tuvo que sacar a relucir el número 1 del mundo durante estas dos semanas en las que, salvo el gran susto que pasó con Grigor Dimitrov, antes y después pudo sacarse de encima con mucha facilidad a todos sus oponentes. En las rondas finales lució impiadoso. Primero, construyendo un triunfo aplastante sobre Novak Djokovic en la semifinal y luego revirtiendo el marcador contra Alcaraz para interrumpir una fatídica racha de cinco derrotas seguidas ante este.
Eran muchos los fantasmas que el de San Cándido debía enfrentar y los pudo derrotar. De pasar por una gran derrota a ganar ni más ni menos que en la Catedral del Tenis para quedar a un título en París de completar el Grand Slam de carrera. Así de cambiante puede ser el tenis en cuestión de días y así de potente puede ser la mentalidad de alguien que está dispuesto a abrazar la grandeza. De este último aspecto hablaron Simone Vagnozzi y Darren Cahill, entrenadores de Jannik, y elogiaron lo realizado por su pupilo apenas consumada la conquista de Londres.
Vagnozzi y el aspecto mental
“Después de París fue duro, pero hablamos mucho. Hablamos de lo orgullosos que estábamos de lo que hizo y vinimos con el objetivo de hacer un buen torneo. Empezó de maravilla. Tuvo una semana de entrenamiento excelente en la semana anterior, así que confiábamos en que pudiera jugar un buen torneo aquí”.
“Pero sin duda su fortaleza mental es enorme. Tenemos suerte de trabajar con un chico como él, que cada día sale a la cancha con la mentalidad y la actitud adecuadas. Así que estamos muy orgullosos de él”.
Cahill y la recuperación luego de caminar por la cornisa contra Dimitrov
“En el banquillo siempre tuvimos fé de que se recuperaría de ese partido, pero sí, tuvo suerte. Le repetíamos una y otra vez que los Grand Slams, en el tenis masculino, son a siete partidos al mejor de cinco. Nadie pasa un torneo sin un contratiempo, ya sea una lesión, un poco de suerte o la superación de un problema en una primera ronda. Todos tenemos una historia en un Grand Slam. Quizás esta iba a ser la suya”.
“Así que lo tomó como era, lo dejó a un lado y su principal objetivo fue concentrarse en su próximo oponente. Si le ganaba, seguía adelante y lo aprovechaba al máximo. Es la misma forma en que afrontó su derrota en Roland Garros. Lo vio como era, entendió que jugó un partido increíble, pero al final fue derrotado por un jugador mejor”.
La mirada del australiano sobre lo sucedido en Roland Garros
“Nunca jugó un mejor partido en tierra batida que el que jugó allí. Así que sabía que estaba mejorando como tenista y pudo dejarlo a un lado y concentrarse en el día siguiente. Esa es una cualidad bastante inusual”.
Cahill analiza la importancia de haber cortado la racha contra Alcaraz
“Fue importante por muchas, muchas razones. Carlos ha tenido la madera por delante en los últimos cinco partidos. Han jugado partidos increíbles y Jannik ha tenido oportunidades en quizás cuatro de los cinco. No ha podido conseguir la victoria”.
“Así que esto fue importante no solo porque era una final de Grand Slam, no solo porque era Wimbledon, y no solo porque Carlos le había ganado los últimos cinco partidos. Necesitaba esa victoria. Sabía lo importante que era asegurar este triunfo cuando tuviera la oportunidad”.
