Opinión

Rafael Nadal y el adiós a una temporada sin indoor

Nadal ha hecho oficial el fin de su temporada | Foto: Getty

Son ya muchas las temporadas que acumula Rafael Nadal en el circuito ATP. Temporadas cargadas de éxito y triunfos que le han permitido ser uno de los mejores tenistas de la historia. Grandísimo especialista sobre tierra batida, el mallorquín ha sabido adaptarse también al resto de superficies como la hierba y el cemento, donde ha logrado grandes victorias y ha coleccionado multitud de títulos.

No obstante, el tenista que ha sido capaz de lograr el Golden Slam (ganar los cuatro torneos de Grand Slam una vez como mínimo y el oro en los Juegos Olímpicos) tendrá de nuevo una espinita clavada al final de la temporada. La temporada indoor ha sido un quebradero de cabeza para Nadal año tras año. Y es algo irónico, ya que se trata de la superficie de la que mejor hablaba en su etapa juvenil. Ya sea por el cansancio físico que arrastra cada año a final de temporada o por que los efectos y el peso que imprime Nadal en cada golpeo pierden su eficacia en esta superficie, nunca ha logrado darse un capricho a final de año en forma de gran título. Ni Paris-Bercy ni las ATP Finals lucen en las vitrinas del jugador de Manacor, hecho que suele deslucir su final de temporada.

Este 2018, tras una temporada más que exitosa, donde ha sido capaz de ganar 5 títulos (entre los que se encuentran 3 Master 1000 y un Grand Slam), la desilusión se ha manifestado en forma de ausencia durante los últimos torneos de cemento e indoor. Una vez más, un calendario algo más cargado de la cuenta ha provocado que las lesiones se ceben con él. No obstante, también es justo decir que la decisión madura de no jugar en Cincinnati tras la euforia de haber ganado en Montreal no se correspondió con una salud física en los torneos venideros, por lo que la suerte también ha sido un factor influyente en forma negativa.

Nadal no ha jugado desde su lesión en el US Open | Foto: EFE

Sea por lo que fuere, será un año más en el que el tenista de ya 32 años no tendrá la opción tan siquiera de aspirar a ganar el torneo de maestros que tanta justicia le haría ganar como mínimo una vez.

¿Es momento, tal vez, de priorizar el final de año, con tal de poder optar a los torneos indoor que nunca logró ganar? Los que pensamos que sí, nos quedará siempre la duda de si serviría de algo no jugar la temporada de hierba, por ejemplo, para llegar en buenas condiciones al mes de noviembre.

¿Merecería la pena ausentarse en alguno de los torneos sobre tierra batida, a pesar del dominio que tiene sobre la superficie y las posibilidades de triunfo que tiene sobre ella? Seguramente no.

Será, por tanto, una nueva temporada sin Nadal en un torneo que a priori debería ser de los más espectaculares e intensos. Y que no lo será tanto, por las ausencias de De Potro y Nadal. Un torneo más que especial, hecho para los jugadores especiales. Y un torneo en el que, pese a todo, Rafa tendrá aún una última palabra.

Translate