Curiosidades

Novak Djokovic: El último mosquetero

Djokovic título Roland Garros
Novak Djokovic besa el trofeo de Roland Garros 2016. | Foto: zimbio.com

Novak Djokovic ha sido indiscutiblemente el mejor jugador de la pasada década. El genio de Belgrado consiguió cerrar un círculo que se le había complicado mucho, al ganar Roland Garros en 2016. Aquel triunfo supuso para Nole convertirse en el octavo hombre en hacerse con los cuatro Grandes, y además, el primero desde Laver en 1969, en ganar los cuatro Majors seguidos. Un hito que, sin duda, trascendió las canchas de Roland Garros.

Antes de Roland Garros 2016

Novak Djokovic vivía su momento más álgido como tenista; qué duda cabía. Aprovechando los peores años de Rafa Nadal Roger Federer (campeón en París en 2009) el serbio llevó su tenis al máximo, y sólo Andy Murray se anteponía en su camino con cierta regularidad. Nole llegó a Roland Garros 2016 con una racha inmejorable: había ganado los últimos tres Grand Slams, y hecho final en los últimos cinco (ganó AO 2015, WB 2015, US 2015, AO 2016).

En Roland Garros, no acababa de llegarle su momento. Lo intentó ante Rafa Nadal en las finales de 2012 y 2014, terminadas ambas con una doble falta, y en la final de 2015 que nadie hubiera esperado jamás que perdiera ante Stan Wawrinka, y menos tras ganar a Nadal con insultante facilidad en cuartos. Con Rafa no es que le fuera muy bien habitualmente en París. Aparte de las dos finales que perdió ante él, tampoco pudo ganarle en las semifinales de 2007, 2008 y 2013; ni en los cuartos de 2006. Federer fue quien se antepuso en su camino en su gran 2011, y CoriaKohlschreiber Melzer ya habían logrado echar al serbio de París, donde era de todo menos invencible.

La gira de tierra de Novak Djokovic no había sido mala. Fue Nadal quien ganó el primer Masters, en Montecarlo; Djokovic dominó con claridad en Madrid, y Murray se llevó el gato al agua en Roma. A pesar de su buena gira, muchos volvían a dar como favorito en París a Nadal, después de volver a un nivel aceptable tras un desastroso French Open en 2015. Una lesión paró en seco a Rafa en la tercera ronda del torneo parisino, y se vislumbraba en el horizonte una nueva (quizá la última) oportunidad de Djokovic para hacerse con la Copa de los Mosqueteros.

Primera semana: paseo ante jugadores de poca entidad

Djokovic comenzaba su andadura en Roland Garros 2016 sin vicisitudes. El surcoreano Yen-Hsun Lu sería el primer rival de Novak en París, y sería un mero trámite: 6-4, 6-1 y 6-1, ante un jugador bastante irregular en tierra batida como Lu.

La segunda ronda sería más fácil todavía. Se enfrentaba al 161 del mundo, Steve Darcis, cuya carrera se resumía en haber ganado a Nadal en Wimbledon 2013. El belga complicaría algo el primer set a Novak, pero el serbio acabó llevándose la contienda por 7-5, 6-3 y 6-4.

Con muy buenas sensaciones Novak afrontaría una tercera ronda que acabaría siendo su partido más cómodo del torneo. El esloveno Aljaz Bedene, entonces en el 66 del ranking ATP, no pasaría de los 7 juegos ante Djokovic, que estaba en la segunda semana de Roland Garros por décima vez en su carrera, tras batir a Bedene por 6-2, 6-3 y 6-3.

Segunda semana: a la final sin sufrimiento

Los octavos de final traerían un interesante Djokovic-Bautista. Rober era ya el 16 del mundo, y había hecho unos muy buenos últimos meses, en los que había obtenidos grandes resultados en casi todos lados. Roberto consiguió arrebatar a Djokovic un set (el primero), y en el segundo, una manga con muchos ‘breaks’, Bautista cedió cuando sacaba con 4-5. El tercer set no tuvo historia, y en el cuarto Rober desaprovechó una ventaja de 4-2, para que Nole acabara ganando por 3-6, 6-4, 6-1, 7-5. Estaba en cuartos sin demasiados problemas.

Ya en la antepenúltima ronda del torneo, le tocaría medirse a Tomas Berdych, que se encontraba en uno de los mejores momentos de su carrera, y que ya había ganado al serbio en Wimbledon y Roma. Si bien es cierto que Tomas nunca brilló en tierra batida, podía ser un buen momento para intentar ganar a Novak, en aquel lluvioso Roland Garros, que había obligado al ”Joker” a jugar un duro partido el día anterior, y que obligaría también al ganador a jugar el día siguiente. Nole no estaba por la labor. Un claro 6-3, 7-5 y 6-3 acercaba a Djokovic a su primer Roland Garros.

En semifinales, turno para verse las caras con Dominic Thiem, un tenista que todavía no levantaba las pasiones que llegaría a levantar. No se espera que Thiem, número 15, dé la sorpresa, y el partido se juega en la Suzanne-Lenglen y no en la Philippe Chatrier (allí hay un Murray-Wawrinka y otra semi femenina). Era el tercer día seguido que ambos jugaban, pero eso no sería un problema para el número 1. Djokovic era finalista de Roland Garros, tras ganar a la promesa austríaca por un confortable 6-2, 6-1 y 6-4. Su última piedra en el camino, Andy Murray, que buscaría su primer ”Rolanga” tras batir a Wawrinka en semis.

La final: Djokovic, el quinto mosquetero

Novak Djokovic Andy Murray. Los dos mejores jugadores de los últimos dos años, cara a cara. La de Roland Garros 2016 sería la séptima final de Major entre ellos. El escocés había ganado en el US Open 2012 y Wimbledon 2013; Djokovic, en las cuatro de Australia. Y con un puñetazo en la mesa por parte de Andy comenzaría la de París. El de Dunblane se llevó el primer set por 6-3, y entonces se apagó. Abrió paso al vendaval Djokovic, que ganaría los tres siguientes por 6-1, 6-2 y 6-4, para convertirse en campeón de Grand Slam por duodécima vez. Un título más, aunque este más especial que ningún otro, para la brutal colección de la máquina de Belgrado.

 

Sobre el autor

Hugo Durán

Devoto del tenis y los deportes de raqueta en general. Juego al pádel (mal) en mis ratos libres. Serena Williams ganó su segundo Australian Open el día que nací.

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