Crónicas

Nadal saca su garra salvando dos bolas de partido en el debut de Pekín



Rafa celebra un punto ante Pouille | Foto: @chinaopen

Nueva remontada épica de Rafael Nadal para imponerse a Lucas Pouille (4-6, 7-6 (8), 7-5) tras salvar dos bolas de partido a favor del galo. El español no brilló en su primer debut en tierras chinas, pero lo que cuenta es la victoria y ya está en segunda ronda. Gran partido del francés que estuvo a punto de ganar por segunda vez en su carrera al número uno de la clasificación.

Ver a Rafa Nadal es sinónimo de disfrute. La mayoría de las veces las cosas van rodadas y el mallorquín no tiene problemas para superar a sus rivales. Normalmente el pupilo de Moyá tarda en entrar en el ritmo de competición de un nuevo torneo. Lo hemos visto a lo largo del año, sus campeonatos van de menos a más y cuando logra encadenar tres victorias consecutivas llegando a las fases finales se vuelve casi invencible. Su debut en el Abierto de China iba a ser complicado, frente a un jugador que ya le superó en el US Open la temporada pasada. Pouille es un jugador versátil y sólido de fondo que en un primer partido sobre pista dura podía complicar las cosas al zurdo.

Nadal entró a pista más frío de lo normal concediendo en el quinto juego dos bolas de break que su rival supo aprovechar. El bleu mostró su mejor servicio en los puntos importantes que le seguían dando la ventaja en el marcador sin conceder una bola de rotura. Al final Pouille sumaba el primer set a su casillero y ponía al número uno contra las cuerdas en su primera aventura en la gira asiática. El balear al igual que nos tiene acostumbrados en toda su carrera profesional, intentó seguir metiendo bolas y encontrar el ritmo de partido lo más rápido posible.

Pouille en su partido contra Nadal | Foto: @chinaopen
Remontada heroica

El francés seguía cómodo al resto y en el tercer juego de la segunda manga se encontró con otra bola de break que podía dejar a Nadal sin opciones en Pekín. El número uno sacó su garra característica para acabar cerrando el puño, símbolo de su remontada en un juego que se pudo ser definitivo. Los nervios de ir por debajo en el marcador llegaron a la raqueta del número 23º del ránking que se encontró con tres opciones de quiebre en contra. Por muy raro que parezca, esta vez Nadal no aprovechó ninguna de ellas dando alas a su contrincante. El segundo set se iba a decidir en el tie break. Todo parecía acabarse cuando Pouille tenía dos bolas de partido con su servicio, pero apareció ese elemento tan importante en el tenis, la tensión a la hora de cerrar partidos. El mallorquín superó las adversidades y tras cuatro puntos consecutivos igualó el marcador.

En el parcial definitivo los estados de ánimo eran diferentes. Nadal sabía que tenía todo a favor para superar un debut tan complicado, aunque el galo siguió luchando hasta el final. De nuevo en el sexto juego tuvo que salvar otra bola de rotura para no volver a complicarse el partido e ir por delante en el marcador. Toda la presión pasaba a su rival, que de nuevo volvió a conceder tres opciones de rotura a su rival, pero esta vez el break definitivo llegó con la primera oportunidad. Nadal cambiaba de lado para cerrar el partido y avanzar a segunda ronda, tras dar la vuelta a uno de los encuentros más complicados que ha tenido esta campaña. Su siguiente rival saldrá del vencedor entre el chino Di Wu y el ruso Karen Khachanov.

 

 

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