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El tradicional torneo porteño se encamina hacia una transformación histórica que podría modificar su categoría, su superficie e incluso su lugar dentro del calendario ATP en los próximos años.
¿Qué cambios tendrá el ATP de Buenos Aires en los próximos años?
El ATP 250 de Buenos Aires está cada vez más cerca de atravesar una de las mayores modificaciones de su historia. Según diversas informaciones, la licencia del torneo pasaría a manos de la ATP, dejando atrás la gestión de Tennium, en una operación que ya estaría aprobada y pendiente de formalización. El objetivo sería reorganizar el calendario a partir de 2028, cuando se incorpore el nuevo Masters 1000 de Arabia Saudita. Dentro de ese escenario, el certamen argentino aparece como uno de los principales candidatos a recibir una mejora de categoría y convertirse en un ATP 500 desde 2029, una medida que le permitiría atraer a más figuras del circuito.
Sin embargo, el posible ascenso de categoría llegaría acompañado de otro cambio profundo: el abandono de la histórica superficie de polvo de ladrillo. Los planes que se analizan contemplan una transición hacia canchas duras, con el objetivo de adaptarse mejor al calendario internacional y aumentar el interés de los principales jugadores del ranking. De concretarse, Buenos Aires pondría fin a una tradición de más de un siglo ligada al tenis sobre arcilla, una de las señas de identidad del torneo.
La posible transformación también impactaría de lleno en la gira sudamericana. Buenos Aires y Río de Janeiro buscarían reposicionarse dentro del calendario para ganar relevancia en una temporada cada vez más exigente, marcada por la expansión de los Masters 1000 y la reducción progresiva de los torneos ATP 250. De hecho, el presidente de la ATP, Andrea Gaudenzi, ya había anticipado que la organización pretende disminuir la cantidad de eventos de esta categoría en los próximos años para optimizar el calendario.
