Opinión WTA

Sloane Stephens y una caída sin frenos

Sloane Stephens 2020
Sloane Stephens pensativa durante un partido en el US Open | Foto: nypost.com

Sloane Stephens está siendo una de las decepciones en 2020. Acabó el 2019 de mala manera en busca de soluciones para volver a ser esa jugadora que llegó a conquistar un Grand Slam. Por el momento no conoce la victoria y está sumida en una crisis total. ¿Qué ocurre?

La corona del US Open en 2017

Allá por 2017, Sloane Stephens regresaba de una lesión, que la apartó de las pistas durante un año. Ya en el pasado, había dado muestras de su gran tenis, llegando a ser la segunda reserva en la carrera hacia Singapur, en las WTA Finals. Pero una lesión en 2016, un año el cual ganó el título de Charleston, frenó su progresión.

Tocaba empezar desde cero, con un largo período de recuperación. Ese período acabó en el verano de 2017, cuando regresó a las pistas en la gira americana. Dejó muy buenas sensaciones, pero aún quedaba el US Open. Partía como tapada, y no se esperaba que llegase al título, pero se esperaba un buen resultado de ella en ese torneo.

En segunda ronda, se cargó a la campeona del WTA Finals del año anterior, la eslovaca Domi Cibulkova. Siguió avanzando rondas, y en cuartos de final, derrotó a la letona Anastasija Sevastova, llegando a estar break abajo en el tercer set. Llegaban las semifinales, y eran ante la incombustible Venus Williams. La derrotó dando una auténtica exhibición de firmeza en los momentos clave. La final la enfrentó con su amiga Madison Keys. Fue una final perfecta para Sloane, dejando que fuera Keys quien llevara el partido, y con eso, llegaron los errores no forzados de la americana, y la nueva campeona del US Open 2017, ya tenía nombre. Acabó el año jugando el Masters B, en Zhuhai, pero no pasó de la fase de grupos.

Un 2018 agridulce

El 2018 iba a ser en teoría, el año en el que se consagrase como la líder del tenis americano, y luchar con las mejores raquetas de la WTA. No empezó mal el año, haciendo final en Miami, y ganándola, en un muy buen partido suyo, y otra final de Grand Slam, sobre la tierra de París, perdiendo ante Simona Halep, pero derrotando a una gran terrícola, como es Daria Kasatkina. Pero ahí se acabó su temporada. No fue tan exitosa, y si bien es cierto que no jugó del todo mal, su nivel empeoró con respecto a la primera mitad de curso.

Pero, llegarían las WTA Finals, y allí, comenzó a demostrar de nuevo su tenis, derrotando a Naomi Osaka, en la fase de grupos, demostrando que iba muy en serio a por el título. En la final cayó ante Elina Svitolina, pero dejando una buena sensación de cara a la siguiente temporada.

Un 2019 drástico

Arrancaría el curso 2019, en Brisbane. Llegó a sacar para ganar a Putintseva, pero acabaría perdiendo. Ese sería el reflejo de su temporada, en la que no se encontró nada cómoda consigo misma. Perdiendo contra rivales como Golubic de manera aplastante en Indian Wells, y contra Konta en Roma y París, dejando una muy mala imagen en ciertos tramos del partido. El año acabó de una manera no muy positiva para ella, sufriendo duras derrotas ante Marie Bouzkova y Anna Kalinskaya, dejando una imagen muy negativa en esos partidos. Cerró el año dejando unas sensaciones muy negativas en su tenis, no se la notaba con confianza, y muy errática con sus golpes, sobre todo con el revés.

Sin luz verde al inicio de 2020

Empezaba un nuevo año, y con él la ilusión de recuperar a una nueva jugadora. Pero no. Sonrojantes derrotas contra Samsonova y Arina Rodionova, no hicieron más que aumentar sus dudas, y en Australia estalló por completo. Jugó un muy buen primer set, pero cuando sacaba para ganar a Zhang, perdió el saque, y la tercera manga fue un sinfín de errores por su parte.

En busca de soluciones

Se la ve muy estática en pista, muy lenta de movimientos, y quizás sea algo relacionado con su físico últimamente, ya que ha ganado algo de peso. Pero sobre todo, es un problema mental enorme. No se la ve con recursos cuando los partidos se ponen en su contra. Y eso es muy grave. No se la ve con confianza ante los momentos adversos, y sin esa chispa eléctrica que la caracteriza, es muy difícil volver a ser regular. Necesita un tiempo de cambio, de análisis, y sobre todo de trabajo mental, ya que ante las situaciones adversas el derrumbe es muy grande.

El tiempo lo dirá, si volveremos a ver a esa Sloane que asombró en 2017, o si por el contrario seguirá con su irregularidad de estos últimos meses. Tiempo tiene, es joven, pero las sensaciones ahora mismo son muy negativas. Veremos si cambia la dinámica, o si sigue en esta espiral de irregularidades de los últimos meses. El tiempo dictará sentencia.

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