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Puntos que defiende el top 10 ATP en 2020: Daniil Medvedev

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Medvedev durante el pasado Open de Australia | Foto: zimbio.com

El tenista moscovita, actual número cinco del mundo, tendrá que hacer frente a una ingente defensa de puntos en la segunda parte del año. Hasta un total de 4.640 con títulos en Cincinnati, Shanghai y San Petersburgo y finales en Washington, Montreal y US Open. 

El 2019 fue, sin duda, el año de la explosión de Daniil Medvedev. El tenista ruso protagonizó una más que notable temporada con su ingreso en el top 5 del ránking ATP. En estos momentos continúa perteneciendo a este grupo selecto. Daniil dejó para el recuerdo una segunda mitad de año absolutamente asombrosa con hasta seis finales consecutivas. Todo eso tendrá que defenderlo a partir del mes de junio, siempre y cuando el tenis se acabe reanudando tras el parón obligatorio por la crisis mundial del coronavirus.

En total y una vez congelados los puntos de la gira de tierra de batida, la cual no se va a poder disputar este año a excepción de Roland Garros, torneo en el que Medvedev defiende apenas 10 puntos al caer en su debut, son 4.640 los puntos que tendrá que afrontar Medvedev en lo que queda de 2020, la mayoría de ellos, como hemos comentado, a partir del mes de agosto.

Aprobado raspado en hierba

Antes de su explosión definitiva, el ruso dejó alguna pincelada de lo que terminaría por venir en la gira de hierba de junio y julio. Aunque, al final sólo fueron eso, pinceladas. En Stuttgart no sumó ningún punto al despedirse a las primeras de cambio ante el francés Lucas Pouille. Una semana más tarde, en el ATP 500 de Queen’s, Medvedev logró estrenar su casillero de victorias sobre césped llegando a las semifinales, ronda en la que sería batido por el eventual finalista, el también francés Gilles Simon. En Wimbledon, por su parte, alcanzó la tercera ronda tras caer en un duelo tremendamente igualado ante el belga David Goffin por 7-5 en el quinto set.

El verano, inicio de una racha prodigiosa

Pero lo mejor estaba por llegar. Es cierto que durante los primeros meses de 2019, Medvedev ya supo lo que era levantar títulos (Sofía) y llegar a rondas finales de grandes torneos (Montecarlo y Barcelona), pero lo que hizo a partir del mes de agosto sólo está al alcance de un auténtico fuera de serie. En Washington alcanzó la primera de las seis finales consecutivas que terminaría enlazando, cediendo en el partido decisivo ante el australiano Nick Kyrgios por un doble 7-6.

El crecimiento del moscovita fue imparable. En el Masters 1000 de Montreal disputaría su primera final de un torneo de esta índole, donde se inclinó ante Rafa Nadal por 6-3 y 6-0. Sin embargo, una semana más tarde y sin que el desgaste le pasase factura, el ruso conquistó su primer Masters 1000 al imponerse en la final de Cincinnati al belga Goffin, tomándose además la revancha de aquel disputado encuentro en Wimbledon. Previamente, también había dejado fuera en semifinales al número uno del mundo, el serbio Novak Djokovic.

Con estos alicientes, la lucha por el US Open, último grande del año, se prometía más apasionante que nunca. Tras haber completado un fantástico mes de agosto y meterse de lleno entre los diez mejores del mundo, Medvedev sabía que tendría a todo el mundo del tenis pendiente de sus pasos en la Gran Manzana. Una presión extra que no pareció afectar en ningún modo al ruso que, incluso, llegó a protagonizar algún que otro incidente con el público estadounidense, algo que logró usar en su favor para motivarse aún más, otra prueba de su marcado carácter.

No resultó un camino nada fácil, de hecho, cedió sets en casi todos sus encuentros, pero Medvedev cumplió con creces en ‘Flushing Meadows‘, manteniendo su aura ganadora y preparado para desafiar a Nadal en la gran final y convertirse en el primer tenista ‘NextGen‘ en ganar un Grand Slam. La final resultó apoteósica, con el español dando primero y colocándose dos sets a cero. Medvedev reaccionó de manera brillante, llegando a forzar el quinto set y llevando al balear al límite. Paradójicamente, la grada local, que tantos rifirrafes había tenido con él durante el torneo, ahora lo apoyaba más que nunca. Pese a ello, la indomable fortaleza mental de Nadal terminó inclinando al ruso en un quinto set que se llevó el español por 6-4. En esta gira norteamericana de pista dura, Medvedev sumó un título y tres finales, saliendo de Nueva York como flamante top5.

La aura ganadora no cesa en Rusia y China

El ruso tampoco vería frenada su increíble racha con el regreso del tenis a Europa. En su Rusia natal, Medvedev se dio un baño de masas conquistando el título en San Petersburgo, un 250, doblegando a jugadores como su compatriota Rublev o el croata Coric, este último en la final. Rusia dio paso a la gira asiática del mes de octubre. Escuchando a su cuerpo, que comenzaba a dar sus primeras señales de agotamiento, Medvedev decidió darse de baja en Pekín para poder competir con plenas garantías en el siguiente Masters 1000, Shanghai.

Y lo que volvimos a ver en esta ciudad fue a un jugador completamente tocado por una varita mágica. Todo lo que intentaba, le salía. Se ponía a correr de lado a lado y lejos de extenuar a nivel físico, era él el que acababa destrozando a sus rivales en ese apartado. No existió rival para el ruso, que se llevó su segundo trofeo de Masters 1000 consecutivo y, esta vez, sin ni siquiera ceder un set en todo el torneo. Seis finales consecutivas y ya entre los cuatro mejores del mundo. La pregunta era: Quién podría frenar al imparable Medvedev?

Descenso esperado en el tramo final

La respuesta fue él mismo. Inevitablemente, toda la tralla a la que se había visto sometido el ruso para lograr semejantes barbaridades en apenas dos meses le acabó explotando en la cara. La racha de 29 partidos ganados de los últimos 32 llegó a su fin en el último Masters 1000 del año, París-Bercy. El encargado fue el francés Jeremy Chardy. El galo le remontó en la segunda ronda por 4-6 6-2 y 6-4. Así pudo poner punto y final a dos meses absolutamente inolvidables para el ruso.

Suele suceder que, cuando pierdes nuevamente un partido después de tanto tiempo sin hacerlo, te entre un pequeño pero esperado bajón de rendimiento. Y eso es lo que, precisamente, le ocurrió al ruso, al que la derrota en París dejó tan tocado que no volvió ningún partido más en 2019. Cierto es que sólo disputó un torneo más. La Copa de Maestros, pero su rendimiento cayó en picado quedando último de su grupo con tres derrotas en tres partidos.

Saturado, tanto a nivel físico como mental, Medvedev se borró de la fase final de la Copa Davis de Madrid, la cual se disputó la semana después a las Nitto ATP Finals. Este pequeño borrón en los dos últimos torneos ATP del año le costó el cuarto puesto del ránking, que fue a parar al austríaco Dominic Thiem, pero el ruso siempre recordará este 2019 como el año en el que derribó la puerta de entrada a la élite del tenis mundial, en la que se espera que permanezca mucho tiempo.

Puntos por torneo que defiende Medvedev hasta final de 2020:

Roland Garros: primera ronda (10)

Stuttgart: octavos de final (0)

Queen’s: semifinales (180)

Wimbledon: tercera ronda (90)

Washington: final (300)

Montreal: final (600)

Cincinnati: campeón (1000)

US Open: final (1.200)

San Petersburgo: campeón (250)

Shanghai: campeón (1.000)

París-Bercy: segunda ronda (10)

Nitto ATP Finals: round robin (0)

 

 

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