Curiosidades

El ojo que todo lo ve

Ojo de Halcón Next Gen ATP Finals
Ojo de Halcón | Foto: www.atpworldtour.com

El ojo de halcón es en la actualidad un elemento tecnológico muy importante en el mundo del tenis. Permite acabar con polémicas a la hora de definir un punto. Este sistema ya se usa con éxito en todos los torneos que no son de tierra batida. Pero, ¿cómo nace el ojo de halcón? 

Antes de implantar el ojo de halcón, eran los jueces de pista los que decidían dónde botaba la bola por última vez en el punto. Las discusiones entre jugadores y árbitros eran frecuentes y largas. Todo cambió a raíz del US Open 2004 en el que ya se habían cantado muchas erróneas. En el choque entre Serena Williams y Jennifer Capriati  en cuartos de final, el juez de línea cantó varias bolas malas de la primera. Se equivocó, pero como se podía apreciar en la televisión las quejas de la pequeña de las Williams tenían algo de razón.

Las islas británicas fueron el lugar de nacimiento de esta herramienta, más en concreto en 2005 en Hampshire por los ingenieros de la compañía  Roker Manor Research. En el año 2005 el Ojo de Halcón fue probado por la Federación Internacional de Tenis, tras 80 tiros medidos por una cámara fotográfica, aunque no acabó de convencer ya que tenía unos cuantos puntos ocultos. Ya se ha demostrado que falla de vez en cuando, pero al final hace a priori que el tenis sea un deporte más justo y con menos errores de los jueces.

¿Cómo funciona el ojo de halcón?

Esta tecnología tiene un uso común con los otros deportes en los que también se puede ver. Su funcionamiento está basado en ángulos de triangulación con imágenes proporcionadas por cámaras de vídeo de alta velocidad. Deben existir cuatro cámaras para poder recopilar todas las imágenes necesarias en una cancha de tenis. Todos los datos son procesados por un procesador de alta velocidad que calcula la trayectoria de la bola tras ver todas las imágenes. El resultado es que toma las imágenes en 3D con las imágenes que han tomado dos cámaras.

Un deporte más justo

Su admisión fue lenta y polémica. Muchos jueces de línea temían ser sustituidos por el ojo de halcón. Al final, esta tecnología convive con el equipo arbitral sin sobresaltos. Solo se puede usar tres veces por set, más una en el tie break. Se antepone la decisión humana, pero el jugador puede reclamar la ayuda tecnológica si tiene dudas. Si la máquina no da la razón a su queja, pierde una oportunidad de uso en ese set. En la actualidad ya vemos como esta tecnología está llegando a todos los deportes y la última en incorporarlo ha sido el fútbol con el famoso VAR.

Sobre el autor

Ramon Martínez Avilés

Soy graduado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. He hecho el Máster de Radio Nacional de España. Estuve de prácticas seis meses en el área de Deportes de la radio pública española.

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