Opinión WTA

Elena Rybakina y el ascenso apuntillado de una estrella

Elena rybakina resultados
Elena Rybakina golpeando una derecha | Foto: @wta

Elena Rybakina se está erigiendo en una de las revelaciones de la temporada, y poco a poco va demostrando su candidatura a los puestos de arriba. 

Allá por 2018, una joven kazaja nacida en Rusia en 1999, derrotaba a Caroline García en San Petersburgo. Se trataba de Elena Rybakina, y dos años después está instalada entre las mejores de la WTA, y viene como un ciclón, demostrando las esperanzas que tenía la Federación kazaja en ella, y se está demostrando que fue un acierto.

Los primeros éxitos

En 2018 ganó su primer ITF en Kazán, empezando a demostrar las esperanzas que habían puestas en ella. Fue un año de ascenso. Pero lo mejor estaba por llegar, en 2019. Ganó 3 torneos ITF, a principios de año. En abril llegó a cuartos de final en Estambul, demostrando que estaba capacitada para luchar con las jugadoras de nivel WTA, y que podía dar el salto. Semifinales en Rosmalen, demostrando que podía jugar bien en todas las superficies. Pero lo mejor estaba por llegar.

Su primer título, sobre la arcilla de Bucarest, derrotando a jugadoras contrastadas como Kuzmova, derrochando todo su repertorio de golpes cargados de potencia, una seña de integridad en su juego, el cual se caracteriza por su extrema agresividad. Su gran revés, y su potente derecha son un puñal para sus rivales. Acabó el año con final en Nanchang, y demostrando que estaba preparada para dar el paso que se la exigía.

Grandes resultados en 2020

El 2020 empezó de la mejor manera posible, con final en Shenzhen ante Alexandrova, y título en Auckland ante Shuai Zhang. La pista dura es su hábitat natural, en el cual puede soltar su repertorio de golpes ganadores, el cual en pista dura en un martirio para las rivales. Busca la iniciativa desde el primer punto, y está rindiendo a un nivel sublime, y esos golpes ganadores son una delicia.

Veremos dónde llega, pero ya ha roto la puerta de la WTA a base de golpes ganadores. Quién sabe si ganará algún Grand Slam. El tiempo lo dirá.

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