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El estadounidense Tristan Boyer tuvo una actuación impecable en la final del Challenger de Túnez y aplastó a su compatriota Dali Blanch con parciales de 6-1 y 6-0 para conquistar el cuarto título de su carrera sobre polvo de ladrillo.
Cuadro ATP Challenger Túnez 2026
| Jugador | Set 1 | Set 2 | Sets |
|---|---|---|---|
| T. Boyer ✓ | 6 | 6 | 2 |
| D. Blanch | 1 | 0 | 0 |
Boyer aplasta a Blanch para consagrarse en Túnez
La definición del Challenger de Túnez 2026 enfrentaba a dos estadounidenses que llegaban en buena forma sobre la arcilla africana. Tristan Boyer, quien había ingresado como alternate, venía de superar una exigente semifinal ante el español Iñaki Montes De La Torre en tres sets, mientras que Dali Blanch había dejado en el camino al belga Kimmer Coppejans tras más de dos horas de batalla. Era el primer enfrentamiento oficial entre ambos en el circuito y también una oportunidad importante para seguir consolidándose a nivel Challenger. Boyer ya sabía lo que era levantar trofeos en la categoría, mientras que Blanch buscaba el título más importante de su joven carrera tras una gran semana desde la clasificación.
El tenista de California no concede tregua
El comienzo del encuentro mostró rápidamente una diferencia marcada en intensidad y precisión. Boyer salió decidido a dominar desde la devolución, presionó constantemente el segundo saque de Blanch y consiguió un quiebre temprano que lo colocó en ventaja. A partir de allí, el estadounidense jugó con mayor soltura desde el fondo de la cancha, encontrando profundidad y ángulos que desbordaron a su rival. Blanch nunca logró asentarse ni sostener intercambios largos con comodidad, mientras Boyer enlazaba games con autoridad. Con una gran efectividad al servicio y múltiples errores del otro lado de la red, el nacido en California cerró el primer parcial por 6-1 en apenas media hora de juego.
Boyer dicta las reglas y firma un triunfo demoledor
Lejos de reaccionar, Blanch continuó sin respuestas en el segundo set y el dominio de Boyer se volvió absoluto. El campeón mantuvo la agresividad desde el retorno, tomó la pelota muy temprano y volvió a quebrar rápidamente para escaparse en el marcador. Cada turno de saque del finalista parecía una lucha cuesta arriba, mientras Boyer administraba los puntos con mucha claridad táctica y enorme confianza. El desgaste físico de la semana también comenzó a sentirse en Blanch, que acumuló errores y perdió consistencia en sus golpes. Sin darle oportunidades de recuperación, Boyer encadenó seis juegos consecutivos y selló una victoria perfecta con un contundente 6-0, proclamándose campeón en Túnez.
