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El griego ha sobrevivido ante un joven rival que ha mostrado todo su tenis (4-6, 6-4, 6-2). Tsitsipas vuelve a una final ATP y luchará por ampliar su palmarés.
Stefanos Tsitsipas tenía a priori un duelo sencillo en semifinales de Rotterdam. El griego había superado a Davidovich, Ivashka y De Miñaur para volver a luchar por un nuevo título ATP. En frente estaba la revelación del torneo, el joven checo Lehecka (No.137 singles) que desde la fase previa se había plantado en todas unas semifinales con grandes sensaciones y superando a rivales que a priori eran muy superiores.
Tsitsipas consigue la remontada
El heleno comenzó llevando la iniciativa en el marcador. Ganó su primer juego en blanco, pero desde entonces el joven checo empezó a imponer su ritmo desde el fondo de la pista. Tsitsipas estaba incómodo y Lehecka en el tercer juego conseguía un break que confirmaba con su servicio para marcharse hasta el 3-1. Tsitsipas no encontraba golpes cómodos, ni podía dominar con su derecha, por lo que seguía sufriendo con su servicio. Llegó la primera bola de set para Lehecka al resto en el noveno juego. Lehecka notó algo de presión, pero finalmente llegaba la segunda bola de set y con su servicio ponía el 6-4 para hacer saltar las alarmas en el gran favorito al título.
Tsitsipas salió con otra intensidad y desde el principio intento jugar desde más adentro de la pista. Lehecka seguía aguantando el tirón del griego y tras el 4-4 llegaban a los juegos decisivos. El noveno juego cayó para Tsitsipas y ahora restaba para ganar el set. Muy inteligente y con más experiencia Stefanos llegó a bola de set, y a la primera cerró el segundo parcial para llevar el duelo al set definitivo.
Lehecka no pudo más y ya desde el inicio el partido se le puso cuesta arriba. Tsitsipas tomó las riendas con el 3-0 en el marcador y desde entonces no hubo más alternativas al resto, hasta llegar a la bola del partido en el octavo juego. Tsitsipas cerraba el puño y certificaba su pase a la final después de un susto al que pudo reaccionar para acabar llevándose un triunfo importante.
