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La jugadora estadounidense consigue el pase a la segunda ronda del torneo tras vencer en poco más de una hora y de manera cómoda a Angelique Kerber.
Stephens no da opción a Kerber
La primera ronda del Miami Open en el cuadro femenino dejaba un enfrentamiento entre dos jugadoras que sabían lo que es levantar un título de Grand Slam. Sloane Stephens llegaba tras caer ante Kasatkina en la tercera ronda de Indian Wells y tener un paso discreto por Dúbai, Doha y Austin. Angelique Kerber venía de realizar un gran torneo en Indian Wells, llegando a los octavos de final tras superar a tres grandes jugadoras. El cara a cara entre ambas favorecía a la americana, que había ganado cinco de los siete enfrentamientos entre ellas desde su primer partido en 2012.
Sloane toma la delantera
El encuentro comenzó con tres juegos de tranquilidad en los que ambas jugadoras estaban midiendo el nivel al que la otra estaba jugando antes de tratar de dar el golpe. En el tercer juego, Stephens aprovechó la primera bola de break de la que dispuso para ponerse por delante y colocar el 3-1 en el marcador. Además, volvió a tener otras dos opciones en el sexto juego, pero Kerber lo evitó y consiguió poner el 4-2 en el luminoso, aunque ya era tarde. Tras esto, Sloane se adjudicó los dos juegos siguientes para sellar la primera manga con un resultado de 6-2, quebrando en el último juego para aumentar las dudas de su rival.
La americana no duda
Ya en el segundo set, Kerber trató de subir su nivel y se hizo con una rotura en el tercer juego para colocar el 2-1 en el marcador y tratar de aprovechar la ventaja. Sin embargo, Stephens reaccionó de gran manera a la situación y quebró de inmediato para restaurar las tablas en el marcador, salvando además una pelota de rotura al juego siguiente. Este fue un golpe duro para Angelique, que acusó no aprovechar la oportunidad de romper el saque y cedió el suyo en el sexto juego. Tras esto, la estadounidense se limitó a conservar sus servicios para llevarse el partido con un 6-3 final.
