Noticias

Schwartzman sobrevive a Munar y avanza en Roland Garros

schwartzman munar roland garros
Schwartzman en Roland Garros | Foto: rolandgarros.com

Diego Schwartzman superó por 2-6, 6-7 (3) y triple 6-2 un duro compromiso frente a Jaume Munar en 3 horas y 49 minutos. Al argentino le costó mucho entrar en partido. Munar acabó atascándose a la hora de atacar. El rival en tercera ronda del argentino será el ganador del Grigor Dimitrov (21º) vs Borna Coric (279º).

Cuadro del torneo

Resultados del torneo

La arcilla de la capital francesa iba a citar en un duro encuentro a Diego Schwartzman (16 ATP) frente a Jaume Munar (87 ATP). Dos jugadores consumados en mil batallas sobre esta superficie. Tras superar por 3-1 a Altmaier (53º), el mallorquín busca su mejor resultado histórico en Grand Slam, pues ha llegado cuatro veces a segunda ronda. Mismo resultado estampó el argentino para deshacerse de Kuznetsov. Más presión posee este último, pues defiende 360 puntos de los cuartos de final que consiguió el año pasado.

Luego del título de Buenos Aires en marzo de 2021 para Schwartzman, el campeonato le es esquivo. Desde ahí, ha logrado llegar a 3 finales más (2 este año, Buenos Aires y Río) pero ya no ha habido forma. Por su parte, los mejores resultados de Munar esta temporada son el título en el Challenger de Marbella y unos 1/4 en el ATP 250 de Melbourne. El H2H le sonríe al Peque, con 4 victorias en sus 4 compromisos. La última en 1/8 de final del 250 de Buenos Aires en febrero de este año.

Al igual que contra Altmaier, Munar quebraba a la primera para ponerse 2-0. Schwartzman sabía que tenía que disparar con bala para alejar de su zona de confort al mallorquín. Este se defendía con solidez y con excelentes contraataques. Por ejemplo, el revés cruzado que le ponía en bandeja el 5-2. 

A la siguiente, el porteño marraba su derecha, un golpe que no había calibrado del todo bien para el encuentro. Munar no fallaba y con un juego en blanco se apuntaba el primer parcial. A pesar de no ser un gran sacador, cedía únicamente cuatro puntos con su servicio en todo el set.

Su reciente premio le daba aún más confianza para jugarle de tú a tú al Peque. Este jugaba agresivo tratando de huir de los peloteos largos. El fantasma de la duda se posaba sobre su mente. Mientras tanto, Munar seguía aliándose con su saque. Llegados al 3-3, solo había encajado 4 puntos.

El de Santañy variaba su juego y llevaba mucho más la iniciativa que en el primer apartado. El 16 del mundo no cejaba en su empeño y le pasaba la patata caliente. Su principal arma, el revés paralelo, le daba sus frutos en los momentos de mayor presión. También la derecha invertida a la hora de mover a su oponente. El español esquivaba un set point y forzaba el tie break. El primer minibreak caía de su lado a merced de un gran despliegue físico. Una distancia que ya no iba a soltar. 7-3 y segundo set en su haber. El modo pared en los momentos clave de la muerte súbita terminaba por desbordar a Diego.

La guerra no se ganó en dos días

Si hay alguien que sabe lo que es enfrentarse a maratones en Grand Slam, ese es Schwartzman. Sin nada que perder, golpeaba con mayor peso y determinación las bolas. Esto y los errores de Munar, 9 en cuatro juegos, hacían el resto. Ubicado con doble break, ya no se desprendería de dicha ventaja. Munar maquillaba el resultado para acabar claudicando por 6-2. El último juego le indicaba el camino a seguir al argentino. Autoridad y solvencia demostrando su condición de 15º cabeza de serie.

La irregularidad y los nervios iban a acompañar a ambos tenistas. Más suelta parecía tener la muñeca Schwartzman, que se encontraba algo más acertado en el cambio de direcciones. Al tercer juego quebraba a un Munar, con cada vez más grietas en su juego, sobre todo en la faceta ofensiva. Los approach, que tan bien le habían valido en las tres mangas anteriores, se le volvían en su contra. Sin la capacidad ya de ser resolutivo por sí mismo, el mallorquín dependía mucho más de los antojos del argentino. Al igual que en el cuarto anterior, volvía a dejar su electrónico en 2 aunque salvando por el camino dos break points. El nivel del argentino se acercaba a su peak mientras que el del español se aplanaba.

El duelo definitivo

En esos dos elementos del párrafo anterior iba a estar el partido. Si Schwartzman era capaz de mantener el nivel de las dos últimas mangas, el partido iba a ser suyo. Por contra, Munar debía ser más agresivo y mejorar su lectura de los puntos. La tendencia se mantenía más favorable para el porteño, que combinaba instantes de lucidez con errores. Tras un segundo juego de más de 15′, se colocaba 2-0 arriba. Acusaba el golpe Jaume, que volvía a no saber cómo desmontar la defensa de su rival.

Al igual que los dos sets anteriores, el nº16 ATP certificaba la doble rotura Daba la sensación que Munar tenía que convertirse en un jugador que no es para darle la vuelta al parcial. No se rendía el mallorquín y lo seguiría probando de diferentes formas hasta el punto de descontar uno de los breaks. Sin embargo, el argentino no perdonaba sus errores no forzados y convertía el 5-2. Impenetrable de otro modo, obligaba a Jaume siempre a una bola más. Henchido de confianza, volvía a registrar 6-2 para espantar de forma definitiva sus dudas de derrota.

El duelo ante Munar

«Yo fui mejorando un poco y él perdiendo precisión, eso me dio confianza, él también se fue quedando físicamente».

Los partidos a cinco sets

«A cinco sets hay que estar muy preparado físicamente y mentalmente. No es joda jugar tres cuatro o cinco horas, hay que trabajar el cuerpo durante mucho tiempo«.

El partido ante Dimitrov

«Va a sentir incomodidad si juego como al final del partido ante Munar. Este año Dimitrov está jugando mucho mejor. En Madrid hizo un partidazo y me cagó a palos (6-0 y 6-3), como decimos nosotros. No creo que en dos partidos seguidos pase lo mismo, más allá de la confianza, son cinco sets, no bastan con dos. Si juego bien, voy a tener la oportunidad«.

 

Translate