2 min de lectura
Aryna Sabalenka sigue sin perder sets en Wimbledon y accedió a los cuartos de final. La bielorrusa se quitó del camino a una peligrosa Mertens en los octavos de final, venciéndola por 6-4, 7-6. Enfrentará a Siegemund por un lugar en semifinales.
Sabalenka hace sentir su presencia en Londres
Aryna Sabalenka (1°) y Elise Mertens (23°) se enfrentaban en la cancha central de Wimbledon para definir el boleto a los cuartos de final. La bielorrusa aterrizaba en los octavos de final con un buen desempeño, ganando todos sus partidos en sets corridos y tachando a Emma Raducanu en la ronda previa. Por su parte, la tenista belga logró meterse en la cuarta ronda tras una sólida victoria ante la siempre complicada Elina Svitolina. Se enfrentaron en doce oportunidades, con un historial ampliamente favorable para la número uno (10-2), quien ganó los últimos nueve partidos. La única vez que se midieron en césped fue triunfo de Sabalenka en tres parciales.
La bielorrusa se opone a la resistencia de la belga
Los primeros compases del encuentro reflejaron un nivel parejo entre las protagonistas, quienes se desenvolvieron muy bien en los primeros juegos. La ruptura cayó en el cuarto juego, donde Sabalenka impuso toda su potencia para desbordar a su oponente. Luego, la bielorrusa se hizo cargo del saque, aferrándose a sus armas para validar el quiebre. Sin embargo, Mertens no se mostró débil ante el revés sufrido, se hizo fuerte en la devolución y fracturó el servicio de su rival. Acto seguido, la belga debió llevar su tenis al límite para eludir tres bolas de break. De todos modos, Sabalenka siguió presionando con su velocidad de pelota y concretó otro quiebre para ganar el primer set por 6-4.
Sabalenka liquida todo en el desempate
En el comienzo del segundo parcial se pudo apreciar a una Elise Mertens más confiada en sus tiros, controlando los puntos con autoridad. En el tercer juego, la belga se desenvolvió en el retorno y doblegó el tenis de la número uno para concretar un quiebre. Luego, Mertens se encargó del servicio, ratificando la ventaja sin contratiempos. A pesar de la desventaja, la bielorrusa logró imponer condiciones y recuperó el saque en el sexto game. Posteriormente, Sabalenka volvió a ejercer presión con sus golpes, generando dos ocasiones de break que no pudo capitalizar.
A partir de allí el desarrollo se tornó más equilibrado, donde las tenistas calibraron sus armas para llevar la definición a un desempate. Finalmente, a la hora de la verdad, Sabalenka se aferró a sus herramientas y sentenció la victoria en dos asaltos.
