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El tenista suizo habló en Wimbledon para la CNN sobre sus sensaciones el año pasado con su retiro y la lesión de rodilla que le obligó a tomar esa decisión.
Roger Federer sigue siendo todo un clamor en el mundo del tenis, más aun en Wimbledon, dónde es el tenista más laureado. El suizo ha vuelto al torneo que más lo ayudó a convertirse en leyenda, siendo un regreso de lo más esperado en el tour. El año pasado estuvo presente en una ceremonia del torneo y fue el tenista más ovacionado de la tarde, muestra del cariño del público. Roger llega como espectador al torneo, pero ha hablado sobre su lesión y vivencias varias de su último año en el circuito.
Acto del año pasado
“En ese momento sabía que mi retiro era posible, por todos los problemas que estaba afrontando con mi rodilla derecha, pero recuerdo que le dije a la gente en la cancha que esperaba estar de vuelta con ellos el año que viene. Lo dije de verdad, de corazón. Pensé dónde me iba a retirar, cómo de doloroso iba a ser, hasta qué punto podría ser una celebración… y, finalmente, acabó siendo algo precioso, bajo mi punto de vista. Estar rodeado de Rafa, Novak, Murray, Borg, McEnroe, Laver, Edberg, mi equipo, mi familia… fue un final precioso y me alegro, porque tenía mucho miedo de ese momento”.
Último año en el circuito y viaje a Lesotho
“El año pasado fue muy duro, porque todavía intentaba volver a jugar, pero sufrí mucho con la rodilla, pero ahora estoy bien, porque tuve una gran despedida en la Laver Cup y ahora ya disfruto viendo partidos. El viaje fue verdaderamente especial, aún más especial que los que suelo hacer con mi Fundación, porque mis cuatro hijos pudieron venir, además de mi mujer y mi madre. Lo pasamos increíble”.
