Challenger

Christopher O´Connell: Un jugador a seguir en 2020

Christopher O´Connell títulos
Christopher O´Connell golpea una derecha durante un partido | Foto: twitter.com

Christopher O´Connel ha sido el jugador con más triunfos de todo 2019. Comenzó el año fuera de los 1000 primeros del mundo y ha acabado muy cerca del top-100. El australiano es uno de esos jugadores que habrá que seguir de cerca en 2020 además de haber recibido una Wild Card para el cuadro final del Australian Open 2020.

El australiano culminó una nueva temporada de tenis y uno de los mejores tenistas australianos del año no ha sido ni Millman, ni Thompson, ni Peers, ni Popyrin. Inesperadamente fue Christopher O’ Connell, una de las grandes revelaciones en el circuito Challenger, que sueña en grande de cara a los torneos ATP en el 2020.

Al igual que Rafa Nadal, Christopher nació un 3 de junio, tiene 25 años, es un jugador derecho que se destaca principalmente sobre superficie de arcilla y su mayor virtud es el servicio. Comenzó a competir en torneos ITF en el año 2011 recibiendo invitaciones en Futures de su país. Su debut en Challengers fue en febrero del 2012 en la qualy de Caloundra, pero allí perdía en primera instancia ante su compatriota Matthew Barton.

Los inicios

La primer gran semana de O’ Connell llegaría en enero del 2014, ganando los primeros tres partidos en la qualy del Challenger de Burnie y luego en el cuadro principal eliminó al estadounidense Krueger y a su compatriota Smith. Ya en cuartos de final fue eliminado por el japonés Yuichi Ito.

En la semana de su cumpleaños número 20 llegaba su primer título ITF en la ciudad de Bol, Croacia, derrotando en la final al argentino Grimolizzi. A comienzos del 2015 recibió un wild card para disputar la fase previa del ATP 250 de su ciudad natal, Sidney. No tuvo suerte en el sorteo y cayó fácilmente en primera ronda ante Mikhail Kukushkin. En junio, por segunda vez llegaba a cuartos de final de un Challenger en la ciudad de Gimcheon, pero quedaba nuevamente eliminado por Kim Cheong.

Consiguió su segundo trofeo Future en febrero del 2016 en la ciudad de Port Pirie. En julio del mismo año levantó su tercer título en Belgrado. Fue una gran temporada en el circuito ITF llegando a muchas semifinales y finales, pero hasta septiembre no había disputado Challengers. La mejor semana de su carrera llegó al final de ese mismo mes, ingresando desde la qualy al cuadro principal del Challenger de Sibiu y avanzando a su primera semifinal, donde caía derrotado en un duelo muy parejo ante el italiano Lorenzo Giustino. Christopher cerraba una gran temporada con otros dos trofeos Futures conseguidos en su país e ingresando entre los 250 mejores del mundo.

Un 2017 irregular

Parecía arrancar un 2017 fantástico. Jugó su primer cuadro principal de un torneo ATP en Sidney, aunque no pudo pasar la primera instancia ante Gastao Elias, pero recibió un wild card soñado para hacer su debut en el main draw del Australian Open. Sin suerte en el sorteo caía sin problemas ante Grigor Dimitrov. A pesar de tener algunos problemas de salud, decidió seguir ese año disputando muchos torneos Challengers, pero sin buenos resultados, sumando muchas derrotas en primera y segunda instancia. A fin de temporada llegó una buena semana en Fairfield accediendo nuevamente a semifinales con buenos triunfos frente a Kudla, Kamke y Fratangelo, hasta ser vencido por McDonald.

Las lesiones en 2018

En el 2018 buscaba recuperar lo perdido el año anterior, pero las lesiones en su rodilla le impidieron jugar por 6 meses, volvió a mitad de temporada y los malos resultados lo alejaron no solo del ranking, también del tenis, por lo que decidió tomarse un tiempo e intentar regresar al año siguiente.

Un 2019 sobresaliente

Comenzaba el 2019 en el ranking N°1179 del mundo y lo hacía con un solo triunfo y cuatro derrotas. Entre marzo y abril iban llegando los buenos resultados disputando cinco finales consecutivas en torneos ITF. Perdió las primeras cuatro y la quinta fue la vencida obteniendo su primer trofeo del año en Antalya. Volvía a disputar otras cuatro finales consecutivas entre mayo y junio levantando dos trofeos y su primer M25. Los muy buenos resultados en estos torneos le permitieron entrar de forma directa a muchos torneos Challenger.

En agosto llegó su semana soñada en Cordenons, aprovechó el cuadro favorable que tuvo, cedió tan solo dos sets y obtuvo su primer trofeo Challenger. En septiembre accedió a su segunda final, pero no pudo ante el serbio Petrovic. Luego al mes siguiente tuvo otra semana inolvidable en Fairfield, ganó todos sus partidos en sets corridos y superando en la final al estadounidense Steve Johnson. Cerró el año con otra final en Knoxville perdiendo con Mmoh.

Finalizó la mejor temporada de su carrera siendo el tenista con más triunfos del año con 82 y estando muy cerca de meterse entre los 100 mejores del mundo. Su próximo objetivo es recibir un nuevo wild card para el Australian Open, pero de todas maneras ya tiene un lugar asegurado en la qualy.

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