Francisco Cerúndolo tenía en sus manos el pase de Argentina a las semifinales de la Copa Davis, pero se encontró con la mejor versión de Alexander Zverev. El alemán jugó un tenis sólido, venciendo al argentino en sets corridos para forzar el tercer punto.
Cerúndolo cede ante Zverev y la serie se define en el dobles
El segundo punto de la serie entre Alemania y Argentina enfrentaba a Alexander Zverev y Francisco Cerúndolo en un cruce cargado de tensión. El conjunto albiceleste había dado el primer golpe con el triunfo de Tomás Etcheverry, y Cerúndolo asumía la responsabilidad de intentar sellar el pasaje a las semifinales. Del otro lado, emergía la figura del número tres del mundo, Zverev, quien llegaba fortalecido por sus recientes resultados en superficie indoor y representaba la mayor amenaza del equipo alemán. A pesar de la jerarquía del germano, el argentino contaba con un historial favorable de 3-1. Zverev, como primer sembrado, cargaba con la presión de extender la serie hasta el dobles.
Zverev responde con solidez y golpea primero
En los primeros compases del partido se pudo apreciar un tenis prolijo de los protagonistas, principalmente del lado de Zverev, quien no cedió puntos en sus primeros turnos de saque. Cerúndolo tenía que pelotear un poco más para sumar puntos desde la línea de base, buscando espacios para atacar, ya que su rival no mostraba falencias en su tenis. En el quitno juego, el alemán volvió a responder con solidez en la devolución, doblegando al argentino y consiguiendo el primer break. Firme en su juego de servicio, Sascha hizo pesar sus tiros para confirmar la ventaja. Con esa diferencia, Zverev mantuvo el enfoque en sus cualidades, dictando el compás y sellando el primer set por 6-4.
El alemán no da opciones en el desempate
La segunda manga tuvo un inicio prometedor para Cerúndolo, quien se desenvolvió muy bien en su primer turno de saque, sin conceder puntos. Por su lado, Zverev seguía imponiendo sus condiciones y se mostraba cómodo en la contienda. A diferencia del primer set, el argentino jugaba con mayor soltura, generando profundidad con su derecha para desbordar al alemán. El tenista sudamericano no hallaba la fórmula para manejar el ritmo desde el resto, pero seguía sembrando confianza en cada ataque que realizaba. El desarrollo no trajo complicaciones para los tenistas, quienes se sumergieron en un desempate, donde Zverev sacó a relucir lo mejor de su juego para conseguir el triunfo en sets corridos (6-4, 7-6(3)).
