Tomás Etcheverry jugó un gran tenis ante Jan-Lennard Struff y se quedó con la victoria en dos tiebreaks. El argentino supo resistir ante los embates del alemán, cosechando el primer punto de Argentina sobre Alemania en la Copa Davis.
Etcheverry resiste y Argentina toma la delantera
Argentina y Alemania se enfrentaban en los cuartos de final de la Copa Davis 2025 en una serie cargada de historia y expectativa. El equipo albiceleste, campeón del mundo en 2016, volvía a instalarse entre los ocho mejores con el sueño de avanzar a semifinales, una barrera que no logra superar desde su consagración. Tomás Etcheverry y Francisco Cerúndolo fueron elegidos como singlistas, mientras que los alemanes presentaron a Jan-Lennard Struff y Alexander Zverev. Etcheverry iniciaba la serie ante Struff, quien lideraba el historial gracias a una victoria en Gstaad el año pasado. Ambos jugadores fueron importantes para la clasificación de su seleccionado a las Finales.
El argentino se recupera y gana el tiebreak
El partido comenzó cuesta arriba para Etcheverry, quien sufrió un quiebre temprano ante los contraataques punzantes de Struff. El alemán se mostró firme al saque, generando amplitud y confirmando la ruptura con autoridad. Sus golpes corrían con limpieza, lo que le permitió dominar los intercambios y lastimar al argentino de forma constante. En el quinto juego, Struff volvió a presionar y contó con varias oportunidades de break, pero Etcheverry respondió con carácter. Con el paso de los games, el platense se afirmó desde el fondo, neutralizó las armas de su rival y consiguió recuperar el quiebre. La paridad desembocó en un tiebreak, donde Etcheverry se lució con golpes certeros para llevarse el primer set.
Etcheverry cierra el triunfo en dos mangas
En el comienzo de la segunda manga, el argentino tuvo que convivir con las exigencias del alemán, levantando tres bolas de quiebre. Struff cosechaba puntos con facilidad, tomando la iniciativa con su derecha y subiendo a la red para cerrar el ataque. Por su parte, Etcheverry no contaba con las armas para incomodar desde el resto, pero se mantenía fuerte en su juego de servicio. Ninguno estaba dispuesto a ceder en el desarrollo, respondiendo con firmeza en los intercambios. Los protagonistas no lograron sacarse diferencias y volvieron a sumergirse en un desempate, donde Etcheverry supo prevalecer para firmar el primer punto de Argentina.
