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Luca Van Assche sobrevivió a una final repleta de giros, resistió la reacción de Alexander Blockx cuando parecía tener el título asegurado y terminó conquistando en Estoril el primer trofeo ATP de su carrera con una actuación cargada de personalidad.
| Jugador | Set 1 | Set 2 | Set 3 | Sets |
|---|---|---|---|---|
| L. Van Assche ✓ | 6 | 4 | 7 | 2 |
| A. Blockx | 4 | 6 | 5 | 1 |
Van Assche reina en Portugal y estrena su palmarés ATP
Alexander Blockx (38°) y Luca Van Assche (78°) buscaban escribir el capítulo más importante de sus jóvenes carreras al enfrentarse en la final del ATP 250 de Estoril. El belga, cuarto preclasificado y una de las grandes apariciones de la temporada, llegaba en un momento de enorme confianza tras eliminar a Román Burruchaga, reciente semifinalista en Umag, y a Luciano Darderi, finalista en Bastad, para alcanzar su primera definición en el circuito ATP. Su irrupción ya había llamado la atención semanas atrás con las semifinales firmadas en Madrid.
Del otro lado estaba un inspirado Luca Van Assche, que también disputaba su primera final en el máximo nivel después de completar una semana brillante en Portugal. El francés había dado el gran golpe al eliminar al máximo favorito, Andrey Rublev, antes de superar a Hugo Gaston en semifinales. Sin antecedentes entre ambos, los dos jóvenes salían a la pista con un mismo objetivo: conquistar el primer título ATP de sus carreras.
El francés resuelve un primer set de muchas rupturas
El primer set fue un combate sin respiro. Van Assche golpeó primero con una devolución agresiva y una definición sutil en la red que le abrió el camino hacia un quiebre inmediato. Pero el francés apenas tuvo tiempo para disfrutar la ventaja. En su siguiente turno de saque aparecieron las dudas y Blockx aprovechó el instante para recuperar el terreno perdido. El partido entró entonces en una espiral de rupturas. Cada uno respondía al golpe del otro sin conceder un solo paso atrás. Hasta que Van Assche encontró el punto de equilibrio.
En el quinto game resistió los embates del belga con una defensa extraordinaria, transformó la paciencia en un arma y volvió a quebrar. Esta vez no dejó escapar la oportunidad. El francés blindó la diferencia, empezó a jugar con mayor libertad y encontró en las subidas a la red el complemento perfecto para cerrar el set por 6-4.
El belga responde a las demandas de su rival
El segundo set pareció prolongar el dominio de Van Assche. El francés volvió a irrumpir con autoridad desde la devolución, castigó las dudas iniciales de Blockx y encontró un quiebre casi inmediato. Después sobrevivió a un exigente turno de saque y consolidó la ventaja, alimentando la sensación de que el partido empezaba a inclinarse definitivamente hacia su lado. Pero fue apenas una ilusión. En el cuarto game, el belga cambió por completo la dinámica. Resistió cada intercambio con una solidez admirable, coronó el esfuerzo con un globo de enorme precisión y recuperó el servicio. A partir de ese instante, el desarrollo cambió de dueño.
Blockx empezó a gobernar los peloteos con mayor profundidad, empujó al francés cada vez más atrás y enlazó un nuevo quiebre que lo lanzó hasta el 5-2. Van Assche aún encontró fuerzas para reaccionar, recuperando una ruptura cuando el belga servía para cerrar el parcial, aunque el impulso duró demasiado poco. Blockx retomó el control gracias a la potencia de sus ejecuciones y clausuró el set con un 6-4 que devolvía el partido al punto de partida.
Van Assche gana su primer título ATP
El capítulo final comenzó exactamente donde Van Assche quería. Un globo de ejecución impecable le abrió las puertas de un quiebre inmediato y, tras un sólido turno de saque, el francés tomó distancia en el marcador. El segundo break pareció terminar de inclinar la balanza. Blockx, sin embargo, encontró una última reserva de energía competitiva. Adelantó metros dentro de la pista, castigó con un revés paralelo brillante y recuperó terreno cuando el desenlace parecía irreversible. El partido cambió otra vez cuando Van Assche sirvió para el campeonato. El brazo perdió soltura, las decisiones dejaron de ser tan claras y el belga aprovechó la oportunidad para igualar la tensión del marcador.
Pero los campeones también se miden por su capacidad para responder al golpe. El francés volvió a lanzarse sobre la devolución, recuperó el control del partido y cerró el 7-5 que lo consagró campeón por primera vez en el circuito ATP.
