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En su columna del diario El País, el director de la Rafa Nadal Academy realizó interesantes reflexiones sobre el nivel del tenis actual en comparación con el de hace una década, sosteniendo que este último era de mayor nivel entre los tenistas top que el de ahora.
Hoy en día, en el tenis se pega cada vez más fuerte a la bola. La velocidad y aceleración de los golpes es cada vez mayor y eso ocasiona que la mayoría de jugadores en el tenis masculino posean un patrón similar de juego. La gran duda es si esto hace que el nivel de tenis sea mejor y más atractivo para el espectador o no.
Toni Nadal ha aportado algo de reflexión a este respecto. En su columna de opinión en el diario El País, que también recoge AS en sus páginas, el tío y ex entrenador de Rafa Nadal sostiene que el nivel medio de los tenistas de primera fila era sensiblemente mayor que el que impera en la actualidad, poniendo como ejemplo el Masters 1.000 de Montreal 2009, donde los ocho primeros del ranking ATP llegaron a los cuartos de final de dicho evento.
En su argumento, Toni pone el énfasis en la manera de jugar hoy en día, muy centrada en pegar lo más fuerte posible a la bola, provocando que haya más errores y que eso reste espectacularidad a los partidos.
Montreal 2009, el ejemplo
“Fue mi hija la que abrió el debate. Nos mostró una foto de los emparejamientos de cuartos de final del mismo torneo en 2009, celebrado en aquella ocasión en Montreal. Federer de número uno contra Tsonga, el siete; Murray de tres contra Davydenko, el ocho; Roddick como cinco contra Djokovic como cuatro y Del Potro de número seis contra Rafael, el dos. Es decir, los ocho primeros disputando los últimos cuatro encuentros, confirmando lo lógico hace unos años: que a las rondas finales llegaban los mejores, los tenistas que lideraban la clasificación mundial“.
La criba de favoritos en este US Open
“Este hecho, como decía, ha pasado a mejor vida y cabría pensar que en los Grand Slams la situación sea algo diferente y que el hecho de jugar a cinco sets otorgue cierta ventaja a los líderes del ranking. Pero lo cierto es que en este US Open, la mitad de los 32 preclasificados como cabezas de serie han caído derrotados en las dos primeras rondas, y de los ocho primeros, tres no han logrado superar la segunda”.
Los top de antes, mejores que los de ahora
“Esto me ha llevado, unas semanas después, a seguir debatiendo con mis hijos durante la comida y a llegar a una primera conclusión de que los tenistas de primera fila de hace unos años eran mejores que los de la actualidad. Yo pienso que, muy probablemente, sea así. Que antes los jugadores eran sensiblemente mejores y bastante más competitivos que los del momento presente“.
“Hemos situado a Roger Federer y a Alcaraz como los dos líderes de antaño y de la actualidad. El resto del panorama que se nos ha revelado ha dado una ventaja bastante clara a favor de los de la década anterior. El Djokovic actual está bastante por debajo del de hace cinco o diez años. Sin duda, Rafael superaría a Daniil Medvedev. Andy Murray sería mejor que Alexander Zverev y Stanislas Wawrinka estaría por encima de Casper Ruud. Juan Martín del Potro rebasaría a Andrey Rublev y creo que es evidente que lo mismo haría David Ferrer con Holger Rune”.
Más igualdad en el tenis actual
“Los hay que dicen que los tenistas de segunda fila de hoy día han aumentado su nivel respecto a los que lideran el ranking. Y la realidad es que, efectivamente, el panorama está ahora mucho más igualado que antaño“.
Con el tenis demasiado ofensivo se pierde regularidad
“La velocidad a la que se juega hoy propicia que se cometan muchos errores, conduce a que se pierda el hilo con mucha más facilidad, que sea mucho más complicado encadenar distintos torneos jugando bien (sólo lo consiguen Novak Djokovic y Carlos Alcaraz) y que se den con demasiada frecuencia estas mencionadas bajas sorprendentes“.
“El tenis actual está mucho más centrado en pegarle muy fuerte a la pelota en detrimento de otorgarle control y esto, claro está, dificulta mucho que se puedan marcar diferencias, pero también que se vean partidos bonitos. La semana pasada, por poner un ejemplo tan demoledor como real, vi un partido en el torneo de Cincinnati en el que se habían cometido 135 errores no forzados en tres sets. A mí esto me parece una auténtica barbaridad“.
