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El italiano Jannik Sinner derrotó 6-4, 6-2 a Tomas Machac en los cuartos de final del ATP Masters 1000 de Miami. Por el pase a la definición, su próximo rival será Jarry o Medvedev.
Sinner, a paso firme en Florida
Luego de un 2023 estelar, Jannik Sinner comenzó esta nueva temporada en la misma sintonía. Muy sólido, llegó hasta las semifinales del Australian Open sin ceder sets, donde desterró a Novak Djokovkc y más tarde se consagró campeón. Luego de sacarse un peso importante de encima, como lo es conquistar un Grand Slam, no aflojó y extiendo su brillante presente en Rotterdam, adueñándose de otro título. Después de dieciséis derrotas consecutivas, su primera caída sería ante Carlos Alcaraz en Indian Wells, durante un partido que parecía tener controlado. Estos días, en Miami, expuso un nivel brutal e iba por un lugar entre los cuatro mejores ante Tomas Machac, la revelación del torneo.
Comienzo aceptable del italiano
El partido empezaría con un Sinner electrizante, protagonista. Durante el juego inicial, el italiano encajaría una buena racha y crearía dos chances de quiebre. Envalentonado, las concretaría sin problema y pasaría a liderar por la mínima. De todas formas, Machac lograría reaccionar rápidamente y poner en aprietos a su par, que no hallaría la resolución y afrontaría un break point. Esta vez, sería el checo quien golpearía y pondría tablas en el marcador. Tras aquel vaivén, Sinner se acomodó y consiguió hacerse del dominio. Pese a eso, Machac resistía y, con lo justo, escaparía de situaciones adversas para poco a poco ir acercándose. Luego de tanta insistencia, el italiano tendría resultado: con otra rotura y el apoyo de su servicio, plasmaría su superioridad y lograría cerrarlo con lo justo por 6-4.
Lo cierra con autoridad
Siguiendo por una senda similar, Sinner iniciaría el segundo con varias opciones en su bolsillo. Un Machac errático se apresuraría a la hora de tomar decisiones y el italiano no dudaría. El checo, aún con fe, ajustaría ciertas tuercas y, desde atrás, volvería a negarle la rotura. Encascado, Sinner no se daría por vencido y, tras ganar su servicio, presionara para crear nuevas oportunidades. Esta vez, con la cuota de suerte necesaria y una increíble potencia, sellaría dos quiebres en fila para adelantarse por opacarlo por completo. Si bien Machac continuaría luchando y mantendría su servicio para soñar, perdería el foco en la devolución. Finalmente, sería triunfo italiano por 6-4, 6-2.
