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Tras el inesperado colapso físico que provocó su eliminación en Roland Garros, Jannik Sinner recibió una noticia alentadora. El número uno del mundo superó una serie de estudios médicos y ya trabaja con el objetivo de defender su corona en Wimbledon.
Luz verde para Sinner en la carrera hacia Londres
Menos de dos semanas después de protagonizar una de las mayores sorpresas de la temporada en Roland Garros, Jannik Sinner parece haber dejado atrás las dudas. El italiano, que sufrió mareos, falta de energía y un pronunciado bajón físico durante su derrota ante Juan Manuel Cerúndolo cuando tenía el partido prácticamente controlado, fue sometido a diferentes estudios médicos en el Hospital San Raffaele de Milán. Los resultados descartaron problemas de gravedad y le permitieron retomar los entrenamientos con normalidad. La noticia representa un alivio para el vigente campeón de Wimbledon, que optó por renunciar a los torneos preparatorios sobre césped para priorizar su recuperación física y mental antes de afrontar la defensa del título más importante de su carrera.
La preocupación alrededor de Sinner había crecido desde su inesperada caída en París. El propio italiano reconoció que se sintió mal desde el comienzo de aquella jornada y que la falta de energía terminó condicionando por completo su rendimiento. Sin embargo, los controles cardiológicos y las pruebas de esfuerzo realizadas en Milán no detectaron anomalías preocupantes. Tras unos días de descanso en Cerdeña, el líder del ranking ATP recibió el visto bueno de los médicos y volvió a las canchas para iniciar la preparación específica sobre césped.
La prioridad absoluta del italiano pasa ahora por llegar en plenitud al All England Club. Sinner decidió no disputar ningún torneo previo sobre hierba, una medida poco habitual en su calendario, para disponer de más tiempo de recuperación. El campeón de Wimbledon 2025 buscará revalidar la corona en Londres y reafirmar su condición de número uno del mundo después de una gira sobre polvo de ladrillo muy exigente. Con las alarmas médicas apagadas y varias semanas de preparación por delante, el panorama vuelve a ser optimista para uno de los máximos candidatos al título.
