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El tenista noruego explicó como se siente en la previa de su debut en el ATP de Roma 2023, un torneo que se le ha dado bien históricamente y en el que espera volver a recuperar su mejor versión.
Llevamos ya cinco meses de temporada en este 2023 y el mejor nivel de Casper Ruud, ese que le llevó a disputar dos finales de Grand Slam y una de Masters Cup en 2022, todavía no lo hemos visto. Ni siquiera en su superficie favorita, la tierra batida, donde solo le salva el título conquistado en Estoril, un 250 en el que tampoco se enfrentó a ningún top30 del ranking.
Especialmente dura fue su derrota en la segunda ronda del Mutua Madrid Open ante el italiano Matteo Arnaldi. Ahora llega el Internazionali BNL D’Italia de Roma, evento en el que el noruego, actual número cuatro del mundo, ha obtenido buenos resultados en ediciones anteriores y donde confía en cambiar el rumbo de una temporada difícil para él. De eso habló el propio Ruud en su comparecencia previa al inicio del torneo, señalando que era consciente de que este año iba a ser diferente y complicado debido a la gran cantidad de puntos que debía defender.
No obstante, el de Oslo reconoce que el torneo de Roma le viene mucho mejor que el de Madrid, en cuanto a la lentitud de las pistas se refiere, y se mostró ilusionado de volver a desplegar su mejor versión de una vez por todas.
Buena preparación para Roma
“Llevo aquí desde el pasado jueves. Después de Madrid me fui a pasar un par de días a mi casa, pero en Noruega está haciendo mucho frío ahora, así que era mejor venir ya aquí y comenzar a acostumbrarme a las pistas, las condiciones, todo eso”.
Un torneo con buenos resultados en el pasado
“En comparación con Madrid, las condiciones son mucho más lentas. Sientes que tienes todo el tiempo del mundo para golpear la pelota. Eso quizá me venga mejor. Tengo más tiempo para preparar mis golpes, para restar desde detrás de la línea de fondo, etc. Creo que esa es la razón por la que me ha ido tan bien en este torneo. La bola rebota mucho, el tiempo es bueno. En general, las condiciones de Roma me vienen mucho mejor”.
Roma, un punto de inflexión el año anterior
“Fue un poco eso. A partir de ahí fui capaz de jugar mucho mejor. Ojalá este año pueda obtener otro buen resultado, el primero en un gran torneo en esta temporada, y comenzar a cambiar las cosas en mi favor”.
Más tiempo entre torneos
“Cuando pierdo rápido en un torneo, es fácil decir que me gustaría jugar la siguiente semana. Sé que la ATP está trabajando para dar más opciones a los jugadores que pierden rápido en este tipo de torneos porque, como habéis dicho, dos semanas entre un torneo y otro es un período un poco largo. Al mismo tiempo, disponer de unos días más para descansar también es bueno. No había estado en casa desde hacía tiempo, así que fue genial pasar unos días allí antes de venir a Roma”.
Difícil cumplir las expectativas tras un gran 2022
“Sabía que este año iba a ser difícil porque lo que hice el año pasado no es fácil repetirlo siempre. Llegar a dos finales de Grand Slam, a la del Masters, no es algo que esperas repetir cada año, aunque siempre intento dar lo mejor de mí. Cuando alcanzas una final de Grand Slam, las expectativas siempre son más altas, lo cual puede llegar a ser peligroso. Dije que el objetivo de este año era defender algunos de los resultados conseguidos y mantenerme en el top10. Ese sigue siendo mi principal objetivo. No ha sido el mejor comienzo de temporada, pero todavía quedan muchos meses y quizá el hecho de no haber jugado tanto ahora me ayude a final de año para estar más descansado y motivado”.
El nórdico debutará en el Foro Itálico mañana viernes ante el francés Arthur Rinderknech, 89 del mundo.
