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Etcheverry mostró buenos pasajes en el inicio, aunque la eficacia de Tommy Paul en los momentos decisivos terminó marcando el rumbo de un partido que se definió en sets corridos. El estadounidense espera por Tiafoe o Popyrin en las semifinales de Houston.
Etcheverry se queda sin semifinales en Houston
Tomás Etcheverry (31°) continuaba su camino en Houston. El sexto preclasificado concretó su pase a cuartos tras dos victorias en tres sets ante Federico Gómez y Alex Bolt, y volvía a pisar una instancia conocida: fue finalista en 2023 y semifinalista en 2024. En busca de su tercera semi, el platense se medía con Tommy Paul (21°), quien lo había frenado recientemente en Miami. El estadounidense, cuarto sembrado, venía de una dura victoria ante Daniel Vallejo y quería repetir semifinales. Con ocho triunfos en nueve partidos sobre tierra batida en 2026, Etcheverry llegaba con mayor ritmo ante un Paul con escasa acción en la superficie.
Paul exhibe sus dotes en la red para tomar la delantera
El arranque del partido fue una exhibición de los protagonistas, quienes se impusieron con autoridad en los primeros turnos de saque. Ya en el tercer game, Etcheverry puso a trabajar a su rival, produciendo chances de quiebre, pero el estadounidense apeló a sus instrumentos para sostener el servicio. Firme en lo propio, el argentino no sufría contratiempos en su juego de saque. Mientras Paul buscaba soluciones en la devolución, Etcheverry respondía con agresividad para quitarle tiempo de reacción.
Más tarde, en el noveno juego, el platense generó una nueva oportunidad de break y volvió a encontrarse con una sólida respuesta del norteamericano. Luego, fue Tommy Paul quien marcó diferencias en el resto, fabricando una bola de quiebre que supo capitalizar con una exquisita volea para adueñarse del primer set por 6-4.
El estadounidense ajusta su tenis y borra a Etcheverry
El segundo parcial tuvo un comienzo idéntico, marcado por la efectividad de los participantes, que no sufrieron controversias en sus juegos de servicio. El estadounidense empezaba a jugar con mayor soltura, resolviendo los puntos con mucha clase, y eso podía ser un problema para el argentino. En el sexto game, Paul generó profundidad en sus devoluciones y contraatacó con una derecha cruzada punzante que le permitió romper el saque de Etcheverry.
A pesar de las demandas de su rival, el norteamericano logró validar el quiebre, colocándose 5-2 en el score. Posteriormente, Paul volvió a imponer condiciones en el resto, dejando sin margen al argentino, y firmó otro quiebre para sentenciar el triunfo con un 6-2.
