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El argentino Mariano Navone encontró otra vida después de tumbar a Djokovic y se metió por primera vez en la tercera ronda del US Open. En esta ocasión, La Nave se impuso en cuatro sets ante Matteo Berrettini.
| Jugador | Set 1 | Set 2 | Set 3 | Set 4 | Sets |
|---|---|---|---|---|---|
| M. Berrettini | 6 | 3 | 4 | 6 | 1 |
| M. Navone ✓ | 3 | 6 | 6 | 7 | 3 |
El coraje de Navone vuelve a rendir frutos en el US Open
Mariano Navone (49°) ya había convertido su debut en el US Open 2026 en una historia inolvidable. En la primera ronda, el argentino se cruzó con su ídolo Novak Djokovic y protagonizó la mayor victoria de su carrera al derrotar al serbio en cinco sets. Después de dejar en el camino al cuatro veces campeón de Nueva York, el sudamericano debía cambiar rápidamente el chip para afrontar la segunda ronda ante Matteo Berrettini (43°).
El italiano también llegaba con una victoria de peso bajo el brazo: había eliminado a Stan Wawrinka en lo que terminó siendo la última función del suizo en el torneo. Los antecedentes daban ventaja a Berrettini, ganador de tres de los cuatro duelos previos, aunque el último capítulo entre ambos pertenecía a Navone. En Montreal, este mismo año, el argentino había conseguido imponerse.
Berrettini apela a su potencia para romper al argentino
Los primeros juegos transcurrieron sin grandes sobresaltos. Los protagonistas fueron tomando confianza con el saque y, a medida que avanzaban los games, comenzaron a protagonizar duelos cada vez más intensos desde el fondo de la pista. Navone lograba inquietar en cada turno de devolución, ganando algunos puntos para hacerse sentir en el duelo, pero no podía doblegar el arsenal de Berrettini. Sin embargo, el italiano no conseguía imponer su repertorio al resto, producto de la solidez del argentino. La diferencia llegó recién en el octavo juego, donde el romano pudo castigar con sus aceleraciones y quebró el servicio de Mariano. Acto seguido, Berrettini sacó provecho de sus herramientas, revirtió un incómodo 0-30 y se impuso 6-3 en el primer asalto.
Notable recuperación de Mariano en el segundo asalto
La segunda manga mantuvo el equilibrio de los primeros compases, con ambos jugadores protegiendo sus respectivos servicios. En el tercer juego, Berrettini elevó la presión y llevó a Navone a disputar un turno especialmente exigente, con puntos largos y constantes demandas. El italiano continuaba haciendo daño con su derecha, utilizando toda la amplitud de la cancha para mover al argentino y encontrar espacios. Mariano, lejos de ceder, se mantuvo firme desde el fondo y comenzó a neutralizar la potencia de su rival.
Esa resistencia tuvo premio: Navone aprovechó su momento y consiguió quebrar por primera vez en el encuentro. Luego confirmó la ventaja con un sólido turno de saque para ponerse 5-2 y trasladar toda la presión al otro lado de la red. Berrettini no consiguió revertir la situación y el argentino terminó igualando el partido con otro 6-3.
Navone desmantela el tenis del italiano y toma distancia
El envión de Navone no se detuvo al comenzar el tercer capítulo. El argentino salió a buscar a Berrettini desde el primer punto, encontró un quiebre temprano y después tuvo que sobrevivir a una intensa respuesta del italiano. Mariano convirtió la defensa en una muralla, absorbió la potencia de los golpes rivales y consiguió proteger la ventaja. Incluso desde la devolución volvió a incomodar, obligando a Berrettini a encontrar soluciones para evitar una nueva ruptura. En el cuarto juego, Matteo cargó nuevamente el peso de su derecha y buscó recuperar el terreno, pero Navone resistió una vez más. Entonces comenzó a aparecer otro protagonista: el cansancio.
Con menos de dos horas de partido, el italiano empezó a sufrir los intercambios prolongados y a perder frescura en sus desplazamientos. Navone parecía jugar con otra marcha. El argentino siguió corriendo, defendiendo y atacando sin bajar la intensidad hasta apropiarse del tercer set por 6-4.
El argentino firma su mejor resultado en Nueva York
La victoria ante Djokovic comenzaba a adquirir otra dimensión. Navone ya no era simplemente el argentino que había dado el gran golpe de la primera ronda: estaba a un set de alcanzar por primera vez la tercera ronda del US Open. Pero enfrente permanecía Berrettini, un jugador acostumbrado a sobrevivir en escenarios de máxima exigencia. El cansancio podía verse en el italiano, aunque todavía guardaba algunas cartas. Fue él quien encontró primero las grietas y generó las primeras oportunidades de quiebre, pero Mariano levantó cada amenaza con una defensa que parecía no tener fisuras.
Luego llegó el golpe del argentino. Navone se hizo fuerte al resto, apagó las aceleraciones de Matteo y lo empujó hasta encontrar el error para quebrar. La respuesta fue inmediata: Berrettini apeló a su coraje, soltó una derecha profunda y recuperó el saque. Ninguno volvió a ceder. El set quedó condenado al desempate, y allí Navone hizo pesar su frescura para ponerle punto final al partido en cuatro capítulos.
