Nadia Podoroska habló, en entrevista con Infobae, sobre el largo período de inactividad que aún le toca atravesar desde su participación en el último Open de Australia.
La lucha silenciosa de Nadia Podoroska: De las lesiones múltiples al sueño de recuperar su nivel en el 2026
Nadia Podoroska sigue luchando por regresar al tenis profesional. Y si bien ya pasó mucho tiempo, prácticamente una temporada completa en la que no tuvo la posibilidad de competir, la llama sigue encendida y sus ganas de regresar permanecen firmes. A la fecha, esa derrota con Karolina Muchova en la primera ronda del Open de Australia es aún su último partido disputado en el circuito de la WTA. Tras eso, las lesiones impactaron muy duro.
Primero fue un problema en la cadera el que la dejó fuera de combate por unos cuatro meses, pero al iniciar el proceso de recuperación y puesta a punto para volver, fue su hombro el que le marcó una señal de alto. Así, las semanas se fueron acumulando hasta aparecer en el saldo de la inactividad como meses que agrandaron la incertidumbre. Con un video publicado en su cuenta de Instagram explicó todo eso durante el mes de agosto.
Ahora, con el final del año a la vuelta de la esquina, Nadia reapareció de forma mediática en una entrevista que le concedió al medio Infobae durante su estadía en la Semana del Tenis. Allí, de visita en el Círculo de la Fuerza Aérea en el que se disputaron las finales del Interclubes de la AAT, habló en profundidad sobre todo lo que fue ese proceso que aún continúa. De pensar en no seguir hasta darse cuenta de que la llama de la motivación sigue encendida para pelear nuevamente.
Nadia y la seguidilla de lesiones
“Desde Australia vengo atravesando varias lesiones, no fue solo una. Por eso estuve tanto tiempo sin competir. Tuve una lesión en la cadera y también una lesión en el hombro. Cuando ya estaba casi recuperada y había vuelto a entrenar, se me inflamó un tendón del antebrazo, algo bastante normal después de tanto tiempo sin actividad. Eso significó dar algunos pasos hacia atrás. Viene siendo una etapa de muchos altibajos y, desde lo mental, es bastante complicada”.
Cómo procesó todo el tiempo de inactividad tras el Open de Australia
“Con mucha tristeza e incertidumbre. Yo frené en Australia pensando que iba a estar un mes parada, pero el proceso se fue alargando y nunca imaginé estar casi un año sin competir. Es muy duro porque estamos acostumbradas a una vida muy activa, siempre viajando y pensando en lo que viene. De golpe eso desaparece. Además, cuando no podés entrenar del todo, la parte física y emocional se resiente mucho. Fue un proceso largo, con muchos altibajos”.
Las dudas que tuvo en relación con su carrera como tenista
“Sí, fue la primera lesión en la que realmente pensé ‘¿y si no vuelvo?’. Nunca me había pasado antes. Me pregunté qué haría si no podía seguir. Pero también me di cuenta de que la chispa sigue estando. Las pocas veces que pude entrenar, sentí nuevamente esa energía. Mientras eso esté, voy a seguir intentando. No siento presión externa y tampoco pienso que el tenis sea lo único que voy a hacer en mi vida, pero siento que todavía tengo más para dar”.
El deseo de volver al nivel más alto de competencia en el circuito de la WTA
“Me quedó esa espina de ver si puedo volver a ese nivel, ganar torneos y competir de igual a igual. Tengo ganas de intentarlo. Mi prioridad absoluta hoy es estar sana. Volver a entrenar bien y recuperar el físico. Eso lo estoy haciendo en Argentina. Después, cuando esté bien, veré si vuelvo a España o no”.
Una posible fecha para su regreso
“Si todo acompaña, creo que (el regreso) podría ser a mediados de febrero. Mi primer objetivo para el 2026 es poder competir todo el año sin lesiones. Después, usar bien el ranking protegido para posicionarme mejor y llegar al 2027 en mejores condiciones”.
