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La Selección de México igualó 1-1 con Dinamarca en la primera jornada del Grupo Mundial I de la Copa Davis. Mañana, desde el mediodía local, el dobles abrirá la acción.
México y Dinamarca igualados en la Copa Davis
México y Dinamarca se medían por el Grupo Mundial I de la Copa Davis, que otorga una plaza a las eliminatorias de septiembre. El conjunto europeo, sin Holger Rune, su máxima figura que se encuentra en el ATP de Montpellier, afrontaba un complejo desafío en tierras mexicanas. Ernesto Escobedo, quien se nacionalizó hace poco, abría la serie ante Elmer Moeller, categoría 2003. En tanto, veinte minutos después, Rodrigo Pacheco y August Holmgren cerraban el primer día.
Escobedo sufre una dura derrota
El partido comenzó parejo aunque, en cuanto fueron transcurriendo los minutos, Escobedo tomó la iniciativa y manejó las riendas. Rápidamente, logró plasmar su credencial de favorito en el marcador y pasó adelante por 3-1. Si bien estiró los números, a mitad del set Moeller resurgió y puso tablas. A partir de ahí, no se sacaron diferencias y todo indicaba que se resolvía en un tie-break. No obstante, el mexicano sorprendió, encajó varios tiros ganadores y lo cerró por 7-5.
Durante el segundo, el danés mostró una clara mejoría. Con paciencia, construyó los puntos, se arriesgó y estuvo firme a la hora de tomar decisiones. Quebrando de entrada, anuló a un Escobedo confundido, que no le encontraba la vuelta. Mandó con su revés exquisito, lo movió de lado a lado y, con otra rotura, selló el 6-2. El decisivo inició con el mexicano teniendo un break point. De todas formas, Moeller escapó, se dio cuenta que podía y nuevamente golpeó. A su precoz edad, manejó bien los tiempos, no se desesperó y llevó el resultado a su manera. Repitiendo la fórmula, volvió a adjudicarse otro quiebre y se adelantó por 4-1. Envalentonado, no cedió y ganó por 5-7, 6-2 y 6-2.
Pacheco repone fuerzas
Con la presión encima, Pacheco saltó a la pista y expuso un buen tenis. Holmgren, por su parte, le hizo frente y no se achicó pese a la diferencia en los papeles. En un set muy apretado, donde hubo escasas oportunidades, ninguno logró hacerse de la ventaja y se resolvía en un desempate. Allí, el mexicano destrabó la situación y se lo llevó por 7-6(7-5).
El segundo fue bastante similar, aunque este sin opciones para ninguno. Tuvo intercambios extensos, servicios bien colocados y mucha garra. Esta vez, en un nuevo tie-break, el afortunado iba a ser el danés. Acelerando de entrada, marcó la desigualdad y puso tablas por 7-6(7-2). Nuevamente en un decisivo, Pacheco se soltó y, fiel a su estilo, golpeó fuerte y tomó el mando del partido. Holmgren, que poco sabe de estas experiencias, cometió errores y se mostró fatigado. Ante eso, el mexicano aprovechó, utilizó su repertorio y selló un triunfazo por 7-6, 6-7 y 6-3.
