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El talento de Nick Kyrgios volvió a hacerse notar en una pista de tenis. El australiano venció en dos mangas a Corentin Moutet y firmó una victoria que alimenta la ilusión de cara a Wimbledon.
| Jugador | Set 1 | Set 2 | Sets |
|---|---|---|---|
| N. Kyrgios ✓ | 6 | 6 | 2 |
| C. Moutet | 3 | 4 | 0 |
Nick Kyrgios exhibe su magia en Alemania
Pocos estrenos generaban tanta curiosidad en Stuttgart como el de Nick Kyrgios. Finalista de Wimbledon en 2022 y dos veces semifinalista del Boss Open, el australiano regresaba a una superficie que siempre potenció su talento después de un largo calvario marcado por las lesiones. Sin ranking y con apenas una aparición en singles durante toda la temporada (derrota ante Aleksandar Kovacevic en el ATP Brisbane), Kyrgios recibía una wild card para intentar recuperar sensaciones sobre césped.
Del otro lado esperaba Corentin Moutet, octavo preclasificado y dueño de un tenis tan impredecible como vistoso, aunque llegaba golpeado por una racha de cinco derrotas consecutivas. Sin antecedentes entre ambos, el duelo prometía espectáculo.
El australiano se roba el protagonismo
El oriundo de Canberra volvió a una cancha de tenis haciendo lo que mejor sabe. Sólido con el servicio desde el primer punto, el australiano tomó confianza rápidamente, encontró profundidad en la devolución y logró una ruptura temprana. Con el impulso de ese arranque, confirmó el quiebre sin sobresaltos para colocarse 3-0 en el marcador. El inicio no fue sencillo para Moutet, que acumuló algunas imprecisiones y le permitió a Kyrgios tomar la delantera.
Con el paso de los juegos, el francés logró asentarse, encontró mayor fluidez en sus golpes y empezó a mostrar destellos de su talento, pese a la desventaja. De todos modos, el australiano se mantuvo firme en lo propio, sacando provecho de sus herramientas, y cerró el primer set por 6-3 con un servicio ganador.
Kyrgios brilla en su estreno en Stuttgart
Si el primer set había servido como una declaración de intenciones, el inicio del segundo terminó de confirmar las buenas sensaciones de Kyrgios sobre césped. El australiano sacó provecho de las equivocaciones de Moutet y encontró un quiebre temprano. Luego, el subcampeón de Wimbledon volvió a mostrarse impecable en su juego de servicio, ratificando el break para adelantarse 2-0. Los trucos del francés resultaban obsoletos para el planteamiento de Kyrgios, quien alternaba entre sutileza y agresividad.
El ex número 13 del mundo sabía cómo gestionar la diferencia ante un Corentin Moutet que no encontraba soluciones en la devolución. Poco pudo hacer el francés ante una inspirada versión de Kyrgios, que mantuvo el control de las acciones y sentenció el encuentro con un 6-4.
