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John Isner sacó a relucir una inesperada anécdota que involucra a un muy joven Carlos Alcaraz. En su podcast, el ex tenista estadounidense confesó que pudo ver las grandes virtudes que ya comenzaba a mostrar por aquel entonces el actual número 1 del mundo.
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El gigante John Isner confiesa por qué supo que Alcaraz sería el mejor del mundo
Cuando John Isner se retiró del tenis, dejó tras de sí algunos hechos importantes a lo largo de su carrera. En un ejercicio rápido de la memoria, quedará siempre asociado al partido más largo de la historia de Wimbledon, ese que le ganó a Nicolas Mahut con un alucinante 70-68 en el quinto set, al cabo de 11 horas y seis minutos. Aquella jornada fue, sin dudas, inolvidable.
Pero la trayectoria de Isner no se limita a aquello. Supo conquistar 16 títulos ATP, destacando el Miami Open del 2018. Además, disputó otras cuatro finales de Masters 1000 y su lugar más alto en el ranking fue el número 8, puesto alcanzado el 16 de julio del mencionado año. La marca registrada de su juego fue su gran saque, producto de una estatura que le servía evidentemente de empuje para imponer condiciones a sus rivales.
La carrera del norteamericano comenzó a acercarse a su ocaso cuando Carlos Alcaraz era tan solo un joven, pero eso no impidió que se cruzaran alguna vez. Esto sucedió durante una sesión de prácticas en Acapulco, cuando el murciano tenía 17 años y compartió un peloteo con Isner. Sobre ese momento y lo que advirtió en el tenis de Carlitos habló el nacido en Greensboro en su podcast Nothing Major Show, cuyas declaraciones recogió Eurosport.
Isner y su anécdota en Acapulco con Alcaraz
“Entrené con Carlos en Acapulco, creo que en 2021. Tenía 17 años y le habían dado una wild card. ¿Sabes el calor que hace allí? Son las cinco de la tarde. Entrenamiento en la pista central de Acapulco. No me lo estoy inventando. Estaba tan emocionado de pelotear conmigo. Pensé: ‘¡Esto es asombroso’. Te lo digo. Él era tan bueno”.
Lo que el estadounidense le confesó a su entrenador en aquel momento
“Después de ese entrenamiento, le dije a mi entrenador que iba a ser el número uno del mundo. Porque la pelota sale de su raqueta de forma diferente, incluso a los 17 años. Puedo confirmar esta historia. Hacía mucho calor y él no paraba de golpear, golpear y golpear”.
Cómo terminó ese entrenamiento
“Y yo pensé ‘Tío, tengo que irme’. Le dije: ‘¡Tiempo muerto, Carlos! Tengo que ir a la banda a tomar un sorbo de agua’. O sea, me estaba muriendo ahí fuera. Me gusta pensar que le inspiré a alcanzar su grandeza”.
