Con un formato exprés, premio millonario y varios de los mejores jugadores del mundo en escena, el MGM Slam regresa para transformar nuevamente a Las Vegas en un escenario de tenis de alto impacto.
Las Vegas presenta una exhibición millonaria
Las luces de Las Vegas no sólo iluminan casinos, espectáculos y apuestas descomunales; desde hace tres años también brillan al ritmo de raquetazos. El 1 de marzo de 2026, la ciudad del desierto volverá a convertirse en el escenario de un evento que, más allá de resultados y rankings, celebra el espíritu del tenis en su versión más lúdica y atractiva: el MGM Slam. Este torneo, amistoso y millonario, rompió esquemas una vez más al confirmar una alineación estelar con cuatro jugadores del Top 15: Taylor Fritz, Lorenzo Musetti, Alexander Bublik y Casper Ruud. También dirán presente Tommy Paul, Joao Fonseca, Gael Monfils y el temperamental Nick Kyrgios, que siempre se destaca en este tipo de eventos.
Pero si hay algo que distingue a este espectáculo de las competiciones tradicionales, es su formato relámpago: en vez de largos sets clásicos, que suelen volverse tediosos en cierto punto, el ganador de cada cruce se define con un súper tiebreak a 10 puntos. Esto significa que habrá más intensidad, menos pausa y un ritmo que puede volcar la balanza en segundos, ideal para una audiencia que busca entretenimiento tanto como tenis de alta calidad.
Lejos de ser un torneo oficial del circuito ATP, el MGM Slam es uno de esos eventos que nacen en la intersección de marketing, espectáculo y competencia sana. Reparte un millón de dólares en premios, algo que llama la atención incluso para torneos de alto nivel. Y aunque no suma puntos en el ranking, sí sirve como termómetro de cara a la temporada regular, especialmente porque llega justo antes del esperado Masters 1000 de Indian Wells.
