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Martín Landaluce y una noche de ensueño en el Miami Open, dejando afuera al preclasificado italiano Luciano Darderi en la segunda ronda del torneo, en un partido que acabó después de la medianoche. El tenista madrileño será rival del ruso Karen Khachanov en la próxima instancia.
Landaluce se mete en la tercera ronda del Miami Open
Sobre el cierre de la extensa primera jornada de viernes en Miami, Martín Landaluce saltaba a la pista en esta segunda ronda, buscando dar un nuevo golpe luego de una semana muy positiva, superando la fase previa y luego derrotando al estadounidense Marcos Giron en dos parciales. El rival del madrileño era el italiano nacido en Argentina, Luciano Darderi, haciendo su debut en el torneo después de una gran gira por Sudamérica, con final en Buenos Aires y título en Santiago, luego cayendo en su estreno en Indian Wells frente al australiano Hijikata.
Martín revierte un mal inicio
La noche de Miami empezaba de la mejor manera posible para Darderi, que rápidamente se ponía break arriba, teniendo luego otra chance para ampliar la diferencia en el marcador, pero de lo que parecía un panorama muy adverso, Landaluce lograría dar vuelta la página tras ese mal comienzo, sumando dos quiebres seguidos para pasar al frente del marcador. Con dos turnos de servicio en cero seguidos, el madrileño cerraría ese primer set a su favor por 6-3.
Darderi se salva y estira la historia
El desarrollo del partido seguía siendo muy favorable para Martín, que nuevamente firmaba un quiebre en el inicio del segundo parcial, para quedar cada vez más cerca de llevarse la victoria. Al momento de sacar para partido, Landaluce no podría cerrarlo, y en ese momento, sin margen de error, Luciano conseguía recuperar el break. Si bien el propio italiano iba a tener un set point al resto en el 6-5, recién en el tiebreak, Darderi se quedaba con esta manga por 7-6, para seguir batallando en la noche de Miami Gardens.
Victoria de madrugada para Landaluce
El tercer set podía caer para cualquiera de los dos, y ambos jugadores se mostraban preparados para batallar hasta lo último, en un partido que tenía muchos intercambios desde el fondo de la pista. En el décimo juego, Landaluce encontraría el ansiado quiebre para sentenciar su pase a la tercera rueda con ese 6-4 final, tras jugar casi dos horas y media.
