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La tenista estadounidense expresó lo que siente cada vez que juega el WTA de Hobart, torneo que este año disputará gracias a una invitación por parte de la organización.
Kenin feliz de estar en Hobart
La ciudad de Hobart podría definirse como una segunda casa para Sofía Kenin. Hace cinco temporadas, la tenista norteamericana inauguraba su palmarés de títulos WTA en este mismo escenario, dando comienzo a un brillante trayecto de dos temporadas en las que sumó otros cuatro entorchados más, entre ellos, el Open de Australia 2020. El año pasado, de hecho, se quedó a las puertas de la gran final, cayendo ante la italiana Elisabetta Cocciaretto en semifinales.
Tras dejar atrás varias temporadas llenas de continuos y graves problemas físicos, la estadounidense regresa al WTA de Hobart merced a una invitación al cuadro final por parte de la organización del evento, buscando una buena entrada de 2024 con la que pueda confirmar las buenas sensaciones que mostró a finales del pasado año, terminando el 2023 en el puesto 33 del ranking mundial tras comenzarlo fuera del top200.
En declaraciones recogidas por la web oficial del torneo, Kenin destaca su conexión con este lugar, los buenos recuerdos que ostenta de años anteriores y su intención de disputar cuantos más partidos posibles para llegar en forma a Melbourne.
Hobart, una segunda casa
“Siempre me siento como en casa aquí. Disfruto mucho cada vez que vengo y mi relación con el director del torneo (Darren Sturgess) es genial. Quiero ganar cada torneo que juego, pero creo que aquí sería incluso más especial el poder hacerlo. Mi primer título WTA lo gané aquí, así que este lugar me trae muy buenos recuerdos. Además, aquí tienes muchas actividades para pasar el tiempo. El año pasado fui a las montañas y ayer acudí a un partido de baloncesto, fue muy divertido. Aquí el ambiente es mucho más relajado, cosa que me encanta“.
Coger ritmo para Melbourne
“Estoy intentando construir mi juego, tratar de mantenerme sana y hacer lo correcto. Me gustaría jugar unos cuantos partidos antes del Open de Australia, aunque el año que hice final en Roland Garros (2020) tampoco necesité mucho ritmo previo. Nunca sabes cómo funcionarán las cosas. La suerte es misteriosa, a veces. Pero, por supuesto, si tuviera que escoger, me gustaría llegar a Melbourne con ritmo de competición“.
