Nicolás Jarry logró el pase a los octavos de final del ATP Masters 1000 de Montecarlo al tener que remontar a Alexei Popyrin con un 3-6, 7-5, 6-4 en dos horas y media.
El chileno llegaba a Montecarlo con esa intención de continuar dando continuidad a esa definición que tuvo en la gira Latinoamericana sobre tierra batida donde se alzaba con el título en Santiago. Nicolás Jarry se estrenó el domingo derrotando a Borna Coric y en busca de los octavos de final se enfrentaba a Alexei Popyrin que venía desde la fase previa habiendo remontado un choque en el que perdía por 6-2, 5-1 contra Benoit Paire.
Se adelanta Popyrin
Un break inicial incomodó mucho a Jarry que no estaba teniendo unas sensaciones muy buenas en cuanto al servicio. El australiano, aprovechó esas dudas dentro de ese tenis directo que le suele gustar emplear. Con un quiebre en el bolsillo, el chileno se postuló para poder poner las tablas, pero Popyrin lo remedió para que la balanza continuara desequilibrada. Ese break que logró, fue muy trascendente para llegar a servir con 5-3. Nico lo intentó llegando a un 30-30, pero no pudo confirmar los puntos de después y el número 94 del mundo se ponía por delante.
La grada anima a Nico
La lucha estaba servida en el segundo con juegos competidos pero que siempre el sacador tenía un arma más para cosechar esa diferencia. El chileno pasó por un momento crítico en el quinto juego debiendo de levantar una bola de quiebre. Era un instante muy importante viendo por los derroteros que transcurría la cita. Le dio moral y con ello fue poco a poco sumando en sus condiciones mientras en la grada recibía ánimos de ‘let’s go, Nico, let’s, go’.
Otro juego importante fue el décimo del segundo. Un deuce que apareció y que resolvió de la manera más brillante. Mentalmente dio otro paso adelante para que después del cambio de lado afrontara con garantías esa bola de break que le permitió adueñarse del segundo set con un 7-5.
Detalles con el servicio
Continuaron con la línea de que el servicio continuaba siendo imprescindible durante este compromiso. Nico, se vio envuelto nuevamente como en el set anterior en una bola de break de vital importancia, curiosamente en el mismo juego. Lo salvó y situó el 2-3 en el electrónico. Los saques fueron sacados con más garantías a lo largo de la segunda parte de este último set.
En el décimo juego, el chileno apretado con los aficionados que le estaban ayudando en la grada, dispuso de la primera bola de partido. Afortunadamente también llegó la segunda y con un golpe de Popyrin que se quedó en la malla Jarry accedió a los octavos de final del ATP Masters 1000 de Montecarlo.
