3 min de lectura
En el marco del lanzamiento de un libro fotográfico que recorre diferentes momentos de su carrera, Rafael Nadal habló sobre la exigencia física que tuvo que transitar durante su etapa como tenista profesional.
Los jugadores que le ganaron un set a Nadal en Roland Garros
Sin filtros: Rafael Nadal reveló la verdadera razón de su adiós y el calvario que sufrió día a día
El capítulo de Rafael Nadal como tenista no es uno que se cuente así sin más. Es una de las historias más gloriosas que tiene este deporte, con párrafos y páginas en las que la gloria se entrelaza con el sacrificio y el esfuerzo. Esa ha sido la marca registrada del manacorí, mientras debía pelear contra otras leyendas en diferentes momentos de su carrera: desde aquellos primeros pasos comenzando a cuestionar la hegemonía absoluta de Roger Federer hasta los últimos años de pugna con Novak Djokovic.
En ese camino, Rafa ha sabido construir un tendal interminable de victorias épicas. La consigna fue siempre dar todo lo que tenía para terminar escapando de escenarios que parecían inexpugnables. Pero así lo logró una y otra vez, aunque el costo a pagar fue alto. Y es que el 14 veces campeón de Roland Garros sufrió mucho en el aspecto físico, a punto tal de sentir que cualquier temporada podía ser la última.
En esos términos se refirió Nadal a la particular firma que tuvo su vida como tenista. La contracara de la gloria fue el dolor corporal. Y, en el contexto del lanzamiento de un libro fotográfico que recorre su trayectoria, escrito por Jon Wertheim, aprovechó para hablar al respecto en una entrevista que le concedió al New York Times.
Rafa y el dolor físico
“He vivido toda mi carrera tenística con dolor. En mi día a día sufría demasiado. No lo echo demasiado de menos porque decidí retirarme en el momento adecuado. Ya no tenía nada más que dar. Mi cuerpo estaba acabado, para ser sincero. Jugaba con demasiadas limitaciones, así que eso me permitió terminar mi carrera en paz”.
La posibilidad latente del retiro en cualquier momento
“En todo momento, siempre tuve presente que podía estar viviendo mi último año en el circuito. No diría que tuviera miedo, pero sabía que esa posibilidad existía”.
Su percepción del paso del tiempo
“Me retiré hace solo dos años, pero ya parece que haya pasado otra vida desde que jugaba al tenis. Casi me olvido de que fui tenista. La vida sigue adelante”.
Cómo transcurre su día a día fuera del tenis
“Trabajo mucho más y viajo mucho más de lo que esperaba cuando me retiré, y lo digo en el buen sentido”.
