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El combinado británico consigue una agónica clasificación a las finales de Copa Davis tras vencer en el tie break del tercer set del partido de dobles a Francia.
La última jornada de competición en Manchester dejaba la serie que decidiría si el combinado local estaría presente en las finales de Málaga. Gran Bretaña llegaba tras vencer a Australia y Suiza en las dos primeras rondas, aunque perdiendo un partido en ambas. Francia llegaba tras ganar 3-0 a Suiza y perder por 2-1 ante Australia, por lo que de ganar a la selección local pasarían de ronda. Esta serie decidía al combinado que acompañaría a los aussies a territorio español.
Evans sufre para ganar
Evans saltaba a pista ante un joven peligroso en estas condiciones como lo es Fils. El encuentro comenzó de manera muy igualada, con ambos siendo conscientes de la importancia de empezar sumando en la serie. Así las cosas, la primera bola de rotura apareció en el cuarto juego, pero Evans la salvó sin problemas. Sin embargo, la situación se repitió en el octavo juego y Fils aprovechó su oportunidad. Esta solitaria rotura le dio al combinado francés el primer set del partido. Por si fuera poco, el francés comenzó enmudeciendo al estadio con un break nada más empezar el segundo set.
En ese momento, el público se volcó con su jugador, que lo necesitaba más que nunca. Evans comenzó poco a poco a imponer su juego de poco volumen y puntos cortos, algo que le funcionó. En el sexto juego recuperó la desventaja y en el octavo quebró para empatar el partido con un 6-3. Esta vez fue el británico quién empezó por delante en el tercer parcial, poniendo un dos cero que resultó definitivo. Evans impuso su experiencia para que Arthur no fuese capaz de recuperar la desventaja en todo el set, cerrándolo con un 6-4.
Humbert rebaja la emoción local
El siguiente partido enfrentaba a Norrie con Humbert con el británico siendo favorito para ganar y cerrar la serie, pero el francés tenía otros planes. Tras un primer set muy igualado en el que ninguno pudo romper el saque rival el tie break se convirtió en el juez de la manga. Ugo helaba la sangre de todos los presentes al ganarlo con un 7-5 y poner contra las cuerdas a Cameron. Sin embargo, el jugador local supo encajar el golpe y empezó el segundo parcial con una ventaja de 3-0 con break arriba. Poco más tuvo este set, con ambos ganando sus saques hasta el 6-3 final, todo se decidía en el tercero.
Norrie podía clasificar a su país a las finales y Humbert peleaba por mantener a Francia con vida. La tensión se palpaba en el ambiente y ambos trataban de ganar sus turnos de servicio y buscar su oportunidad. Humbert la tuvo en el segundo juego y Norrie en el quinto, pero ninguno lo aprovechó. Finalmente, todo parecía indicar que un nuevo tie break sería necesario, pero Ugo se hizo con un break en el duodécimo juego para ganar el partido.
El dobles lo decide todo
Tras dos épicos partidos de individual la eliminatoria merecía un partido de dobles para decidir al ganador, siendo un partido muy emocionante que duró dos horas y 50 minutos. Skupski jugaba junto a Evans frente a la pareja formada por Mahut y Roger-Vasselin. La experiencia de la pareja francesa se notó desde el primer momento, con un 6-1 que dejaba atónito a todo el público. Sin embargo, Dan Evans pretendía ponerse la capa de héroe para su país y consiguió tras un emocionante partido enviar el partido al tercer set. Las espadas estaban en todo lo alto, con ambas duplas dándolo todo por el boleto para las finales. El tercer set fue igualado hasta el final, donde todo dinamitó.
En el décimo juego los británicos salvaron tres bolas de partido tras empezar el juego con un 40-0 en contra. La cosa no quedó ahí, ya que en el siguiente turno de saque salvaron una más. El parcial derivó en un nuevo desempate que decidiría, además de a los ganadores, a la selección que pasaba de ronda. La eliminatoria, que de por sí estaba siendo la más emocionante de la fase de grupos, se encomendaba a un tie break decisivo que cayó del lado británico.
