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El tenista serbio explicó ante los medios de comunicación sus sensaciones tras alcanzar una nueva final en el torneo de Wimbledon, donde al igual que el año pasado, volverá a verse las caras frente al campeón vigente, el español Carlos Alcaraz.
Djokovic preparado para la venganza ante Alcaraz en Wimbledon
Apenas cinco semanas después de operarse del menisco , Novak Djokovic jugará su décima final en el torneo de Wimbledon, tercer Grand Slam de la temporada. Eso resume el carácter irreductible del serbio, su inigualable ambición por querer seguir batiendo récords. La mayoría de los que hay en este deportes ya son suyos, pero existe uno en concreto que todavía no posee: el del jugador con más triunfos totales en este prestigioso torneo.
El año pasado estuvo muy cerca de igualar los ocho que ostenta Federer, pero Carlos Alcaraz se lo impidió en una final para la historia. 365 días después, español y serbio volverán a medirse por el cetro de campeón del mejor torneo del mundo. En la primera semifinal, Alcaraz derrotó a Medvedev en cuatro sets, mientras que en la segunda, Djokovic hizo lo propio con el italiano Lorenzo Musetti en tres duros parciales.
En declaraciones postpartido recogidas por ATP, Djokovic alabó el tenis de Alcaraz, señalando las similitudes que existen entre ambos, especialmente la versatilidad que posee el murciano para adaptarse fenomenalmente a cualquier superficie y circunstancia. El balcánico explicó que su motivación está lejos de decaer y que hizo un esfuerzo enorme por recuperarse a tiempo de su lesión solo por lo especial de este torneo, donde mañana buscará su primer título de la temporada y conquistar su octavo título en el All England Club.
Alcaraz
“Creo que nos sorprendió a todos el año pasado por la forma en que jugó en Queen’s y Wimbledon, que ganó consecutivamente. Ninguna de sus victorias en Grand Slam fue tan sorprendente como en Wimbledon. La forma en que se ha movido y ha jugado en los últimos dos años sobre hierba ha sido fantástico de ver“.
Muchas semejanzas entre ambos
“Veo muchas similitudes entre él y yo en cuanto a la capacidad de adaptación y ajuste a la superficie. Creo que esa es probablemente su característica más importante, que tiene las habilidades para jugar igual de bien en cualquier superficie y para adaptarse a un oponente determinado ese día en particular“.
Otra vez a un paso del octavo
“Obviamente, soy consciente de que Roger tiene ocho títulos en Wimbledon. Yo tengo siete, la historia está en juego. También un potencial 25° Grand Slam. Por supuesto, sirve como una gran motivación, pero al mismo tiempo también es mucha presión y expectativas. Cada vez que salgo a pista ahora, aunque tengo 37 años y compito con jóvenes de 21, sigo esperando ganar la mayoría de los partidos, y la gente espera que gane, sea como sea, el 99% de los partidos que juego“.
Su milagrosa recuperación
“No estaba seguro si participaría hasta tres o cuatro días antes del torneo. Hice un esfuerzo extra para recuperarme lo más rápido posible simplemente porque era Wimbledon. Así que estoy muy, muy feliz de llegar a la final porque no estaba pensando en eso en los primeros partidos. Solo estaba pensando en moverme bien, no lesionarme y sentirme más libre para expresar mis movimientos. Eso es lo que pasó, creo, en la tercera y particularmente en la cuarta ronda. He sentido que he estado jugando cerca de mi mejor nivel y puedo tener una oportunidad de ganar el título”.
