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El ex tenista argentino habló acerca de lo que sintió una vez que llevó a su país al título de la Copa Davis en 2016, logrado con una épica remontada ante la local Croacia.
Del Potro sorprendió al hablar de la Copa Davis: “Fue un gran alivio para mí”
Sin duda alguna, Juan Martín Del Potro es considerado como el último gran campeón del tenis argentino. Pese a estar severamente maltratado por las lesiones durante toda su carrera, sobre todo en sus dos muñecas y la rodilla, el tandilense dejó momentos imborrables para la historia de su país, entre los que destaca uno especialmente: la única Copa Davis que luce en el palmarés de su nación, ganada hace nueve años (2016) y tras remontar una desventaja de 2-1 en la jornada final frente a la anfitriona Croacia.
Aquel domingo glorioso para el tenis argentino, con el propio Del Potro encabezando el sueño con un triunfo ante Marin Cilic levantando dos sets en contra y siguiendo con la puntilla final de Federico Delbonis sobre Ivo Karlovic por la vía rápida, provocaron un sentimiento más de alivio que de alegría para el tandilense.
Según reconoció él mismo en una entrevista al medio SportsCenter, cuyas declaraciones también recoge Espn Deportes, Del Potro aseguró que con esta histórica victoria se quitó una espina clavada que siempre tuvo clavada con su selección, a la que también dio dos medallas olímpicas (plata en Río 2016 y bronce en Londres 2012) pero con la que todavía se le resistía esa ansiada Ensaladera tras haber perdido dos finales muy dolorosas frente a España, en 2011 y, especialmente, la de Mar de Plata en 2008.
Aquel triunfo significó mucha tranquilidad para el campeón del US Open 2009, sintiendo que ya había saldado la deuda que tenía pendiente con su país y que le permitió afrontar el resto de su carrera con mucha más tranquilidad tras lo logrado en Zagreb.
Del Potro y la Davis de Zagreb: el día que saldó su deuda con Argentina
“Para nosotros la Copa Davis siempre fue una carga, por esto de ser argentinos, porque así somos nosotros. Esa carga la tuve, como también los chicos de la Selección de fútbol con los torneos. Siempre dije que después de Zagreb, de ganar la Copa Davis, empecé a dormir tranquilo. Yo andaba por todo el mundo, era el tres o cuatro del mundo, y sentía que me faltaba algo”.
“Así también me pasó con las medallas olímpicas: son hermosas. Para mí era Argentina, yo las mostraba con un orgullo total, pero había una copa que nosotros queríamos. Hasta que al final se logró. Y eso provocó como un gran alivio, una gran emoción y felicidad para nosotros y todo el país. Terminado eso, habiendo cumplido con ese logro, sí empecé a transitar mucho más la vida con liviandad sabiendo que nadie me iba a decir nada por la Copa Davis”.
