Marco Trungelliti está disfrutando de su primera convocatoria al equipo argentino de Copa Davis, siendo parte de la delegación que ya está en Busan para enfrentar a Corea del Sur y desde allí habló dejando de manifiesto sus sensaciones.
Marco Trungelliti deja un mensaje de fe que ilusiona a Argentina en la Copa Davis
Marco Trungelliti está viviendo un sueño del que seguramente tratará de no despertar de forma inmediata. A sus 36 años, por primera vez forma parte de los elegidos para integrar el equipo argentino de Copa Davis y el desafío que se le viene, tanto a él como a sus compañeros, es sin dudas mayúsculo. Por las condiciones y por el largo viaje, es una dura prueba contra Corea del Sur en estos Qualifiers 2026.
Una vez que se supo de la fecha y el destino que los dirigidos por Javier Frana tendrían que recorrer, empezaron esas semanas de incertidumbre signadas por múltiples anuncios de bajas que involucraron a las mejores raquetas albicelestes. De hecho, ninguno de los tenistas que participó del Final 8 pasado está en tierras coreanas. Y así fue como tomó forma otro equipo, una suerte de Brigada B, en la que jugadores fuera del top 100 (con excepción de Thiago Tirante, actual 95 del mundo) aprovechan su oportunidad.
En el caso de Trunge, que a estas horas podría ser el single 2 del equipo, su momento es tal vez inmejorable. Viene de un 2025 en el que coronó tres títulos Challenger, manteniendo en lo más alto su sueño de entrar por primera vez en los primeros 100 tenistas del ranking ATP. Este año, su participación se redujo solamente a la qualy del Australian Open, donde se quedó en las puertas del cuadro principal, cayendo en la ronda final. Terminado ese desafio en Melbourne Park, el santiagueño dejó todo y se alistó para viajar a Busan, donde ya se encuentra desde comienzos de la semana con el resto del equipo.
Es un viaje diferente para él, que hace 10 años fue sparring del equipo campeón de la Ensaladera que conducía Daniel Orsanic. Un buen tiempo después de eso, y en medio de un distendido clima en el que a él le toca ser quien baila y canta durante los entrenamientos, Trungelliti se prepara para el sueño del debut con los colores argentinos y en la previa habló muy entusiasmado sobre este tema.
Trungelliti y el buen clima en el equipo argentino
“Estábamos escuchando cumbia a la mañana, que yo no me llevo tan bien a la mañana con la cumbia y de repente apareció el Chaqueño Palavecino y se me volvió loco el cerebro”, comentó el santiagueño desde Busan.
“Generalmente, cuando bailo, cuando hago esas cosas, es porque me estoy sintiendo bien, en confianza en el grupo. Si no, soy un poquito más introvertido, pero últimamente cuando me siento bien lo dejo fluir un rato y creo que ya me pasaron los primeros días y hoy también, pero me gustó porque ya conozco esa sensación y generalmente es el preludio de algo bueno”.
La mentalidad con la que encara este desafío de la Copa Davis
“Hace tiempo que decidí empujar al máximo todo lo que dé mi cuerpo, todo lo que dé mi cerebro, todo lo que puedan dar mis caderas y la espalda, y que se estire lo más que se pueda siempre y cuando esté en unas condiciones correctas, que pueda seguir compitiendo, que al final es lo más importante”.
