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César de Vena debutó en el circuito ITF en Sanxenxo enfrentándose a jugadores de mayor edad y experiencia. A sus 16 años, el joven tenista analiza su adaptación al ritmo profesional y su capacidad para superar los nervios iniciales en una competición de alto nivel.
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¿Cómo fueron los primeros pasos de César de Vena en la élite del circuito ITF?
El debut de César de Vena ha supuesto un aprendizaje acelerado sobre la dureza del tenis profesional. A pesar de las condiciones de una pista lenta en el ITF Sanxenxo que frenó su estilo ofensivo, el jugador logró encontrar su ritmo y ya proyecta una temporada centrada en la consolidación competitiva.
Sensaciones del debut
“Es una buena experiencia jugar con gente superior a mí y más mayor; son partidos muy duros. No hice mi mejor partido, pero hubo momentos buenos y me voy contento. Empecé más nervioso de lo habitual, pero en el segundo set me supe habituar”.
Estilo de juego
“Soy un jugador al que le gusta ir al ataque. En este torneo, por las condiciones de la pista que era un poco lenta, no he podido jugar tanto así, pero mi identidad es ser ofensivo sobre la pista”.
El factor mental
“No suelo trabajar la fortaleza mental de forma específica o habitual, pero en algunos entrenamientos sí que me enfoco en ese tema. A mis 16 años, es algo que trato de integrar poco a poco en mi rutina”.
Metas para 2026
“Me gustaría jugar este tipo de torneos mucho más a menudo. Al ser el primero que juego, mi objetivo es poder hacer mejores partidos cada vez, enfrentarme a gente así habitualmente y estar al nivel de ellos”.
Sueños profesionales
“No tengo ningún sueño marcado en particular ahora mismo pero, bueno, sí que me gustaría llegar a ser Top 100 mundial o ganar algún torneo del circuito ATP en el futuro”.
